La vacuna rusa Sputnik V que intenta eliminar el nuevo coronavirus fue probada en 300 voluntarios, de los cuales, 42 sufrieron efectos secundarios, como dolores musculares y fiebre, comunicó el ministro de Sanidad, Mijail Murashko.
«Fueron vacunadas más de 300 personas. Un 14 por ciento de ellos tienen quejas menores de debilidad, dolores musculares menores durante el día y alguna vez tienen fiebre«, explicó.
De todas maneras, Murashko aseguró que este tipo de efectos secundarios era previsible y estaba descrito en las instrucciones previas a participar del ensayo.
En ese sentido, afirmó que los ensayos avanzan “de acuerdo con la hoja de ruta” y ya tres empresas fabricantes se han unido a la investigación.