El Ministerio de Producción, Industria y Empleo trabaja en el fortalecimiento del programa Alimentos Chaqueños redoblando la apuesta al posicionamiento en el mercado de cientos de pymes provinciales a partir de la entrada en vigencia de la Ley Nacional de Góndolas.
El objetivo apunta a aprovechar las regulaciones que establece la normativa recientemente reglamentada en todo el país para que los artículos de elaboración local ganen terreno en los supermercados. Alimentos Chaqueños, programa que fue puesto en marcha el año pasado por la cartera que conduce el ministro Sebastián Lifton, engloba a empresas de origen provincial que fabrican productos alimenticios.“La entrada en vigencia de Ley de Góndolas nos permite trabajar en sintonía con nuestro propio esquema de desarrollo de los proveedores locales, que se verán beneficiados con las regulaciones favorables a las pequeñas pymes”, explicó este sábado Ludmila Voloj, subsecretaria de Defensa de la Competencia y Comercio Exterior.
El programa ya cuenta con más de 400 productos de distintos rubros del sector alimenticio en tanto que el gobierno buscará este año potenciarlo aún más a partir de las condiciones que otorga la normativa recientemente reglamentada por el Ejecutivo nacional.
“La ley lo que hace es ordenar las góndolas, evitando que las primeras marcas y grandes grupos económicos acaparen prácticamente la totalidad de los lugares y abre la jugada a las pequeñas y medianas empresas regionales, provinciales y locales”, afirmó la funcionaria. La regulación de los estantes en los supermercados garantiza un importante espacio a las marcas más pequeñas facilitándoles la competencia y presencia en los puntos de venta a lo largo y ancho del país.
“Nosotros ya veníamos trabajando políticas de ese tipo con Alimentos Chaqueños, buscando garantizar que lo que se fabrica y produce en la provincia llegue a los comercios y que las y los consumidores puedan familiarizarse y acceder a esos productos”, remarcó Voloj.
La funcionaria destacó algunas de las ventajas y mejoras que otorga la nueva ley, entre ellas la eliminación de barreras de comercialización, regulación de plazos de pago a los proveedores, mejora en la competitividad, ampliación de financiamiento y promoción y difusión de marcas pequeñas.
“Esta normativa garantiza una más equitativa competencia entre los distintos proveedores además de establecer condiciones sobre cómo se presenta la góndola, es decir, que sea más accesible y que contemple productos de todas las marcas”, señaló.