Desde hace más de dos semanas que varias mutualistas tienen suspendida casi la totalidad de su actividad quirúrgica en Uruguay debido al faltante de un fármaco que se administra después de la anestesia general. El motivo tiene que ver con un incendio en la planta de un laboratorio en Argentina que se encarga de distribuir el medicamento a los centros de salud uruguayos, según informaron.“La cosa sigue igual, porque seguimos sin tener novedades y cientos de personas no se están pudiendo operar”, dijo el vicepresidente del Sindicato Anestésico Quirúrgico (SAQ), Germán Reta. El experto señaló que durante la pandemia las cirugías coordinadas también estuvieron suspendidas “y eso no tuvo una gran repercusión”, pero subrayó que “el punto ahora es que hay gente que se podría operar y no lo está haciendo porque la neostigmina no se usa en todos los casos”.
La droga sirve fundamentalmente para evitar que las personas queden paralizadas a nivel muscular después de se les administra la anestesia general. Esa recuperación se da gracias a la neostigmina, un fármaco “esencial” en buena parte de las cirugías, según Reta. Sin embargo, para el vicepresidente del SAQ, muchas mutualistas uruguayas han suspendido su actividad “por de más” porque aquellas en las que no es necesaria la anestesia general se pueden continuar llevando a cabo y no se están haciendo.
A pesar de que muchos centros de salud tienen un faltante del fármaco, solamente La Española y el Casmu suspendieron toda la actividad quirúrgica, según informaron. Sin embargo, en el Casmu ya se coordinó la entrega de neostigmina con otro distribuidor “más pequeño”. “Gracias a este stock adicional vamos a poder empezar a ponernos al día”, explicó el director técnico de la mutualista, Nicolás Maseiro.