La investigación por el femicidio de Graciela Mabel López y el parricidio cometido horas antes por el cabo primero Luciano Etudié continúa avanzando y este jueves sumará un paso clave: seis compañeros del acusado, todos integrantes de la Policía del Chaco, prestarán declaración testimonial en el marco de la causa,según pudo saber DataChaco.
Mientras la fiscal de Género Noel Benítez profundiza la recolección de pruebas y testimonios, también se confirmó que el arma utilizada en ambos crímenes fue la reglamentaria del efectivo policial: una pistola 9 milímetros marca Browning.
En las últimas horas además se conocieron nuevos detalles sobre la secuencia de violencia extrema que conmocionó a la provincia. Según trascendió, una hermana de Etudié encontró al padre del acusado muerto en su vivienda, con un disparo en la cabeza.El agresor le habría colocado previamente una almohada sobre el rostro antes de efectuar el disparo.
Horas después, Etudié se dirigió hasta la casa de Graciela López, en Puerto Vilelas, de donde la sacó por la fuerza junto al hijo de ambos, de cinco años. La situación alertó a vecinos de la zona, que dieron aviso inmediato a la Policía. Los efectivos llegaron rápidamente e iniciaron un seguimiento que derivó en el operativo realizado en el paraje Tres Bocas, a orillas del río Paraná.
La fiscal Noel Benítez explicó que al llegar al lugar el acusado mantenía amenazada a su expareja con un arma de fuego. En ese contexto, destacó el accionar policial que permitió rescatar al menor y ponerlo a resguardo con familiares directos.
Posteriormente intervino el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) junto a un negociador que intentó persuadir al agresor. Sin embargo, Etudié terminó asesinando a López y luego amenazó tanto al personal policial como judicial presente en el lugar. Finalmente fue reducido por efectivos del COE y permanece internado en grave estado en el Hospital Perrando.
La fiscal confirmó además que ambas causas —el femicidio y el parricidio— quedarán unificadas en un mismo expediente judicial. Aunque no existían denuncias previas por violencia de género por parte de López, Benítez sostuvo que existen indicios que podrían apuntar a una posible planificación previa de los hechos.