La Justicia rechazó la recusación presentada por el expresidente Alberto Fernández contra el juez Julián Ercolini, en el marco de la Causa Seguros, y dispuso que el magistrado siga a cargo del expediente.
La decisión estuvo a cargo del camarista Roberto Boico, quien consideró que las críticas presentadas del exmandatario contra Ercolini «no avalan objetivamente el temor de parcialidad que se invocó en pos del apartamiento».
Asimismo, Boico agregó: «Tampoco tiene entidad para esa solución lo traído a colación sobre las ‘razones de decoro y delicadeza’ que impondrían la inhibición del juez, pues solo quien (eventualmente) se excusa está en condiciones de calibrar hasta qué punto un supuesto de violencia moral puede afectar su poder de decisión libre e independiente».
En su presentación, Alberto Fernández había planteado que Ercolini no era imparcial en las causas. Entre los motivos para plantear esta postura, se habrían entregado en la audiencia páginas de chats entre Fernández y Ercolini. Estas pruebas, según el exmandatario, probarían que ambos tenían una relación personal y académica que luego finalizó.
Sin embargo, Boico sostuvo que esos chats no sirven porque se presentaron tarde. Además, el camarista dijo que no hay datos del teléfono donde se habrían captado las imágenes que documentarían los chats, que no se conoce quién es el titular del teléfono desde donde se constatarían esas imágenes y que tampoco se entregó el teléfono para que sea peritado.