La historia del robo de un recién nacido ocurrido este miércoles en el Hospital 4 de Junio de Sáenz Peña terminó develando una historia insólita. Según confirmaron a N9 fuentes policiales, se descarta por completo la hipótesis de una red de comercialización de menores. El hecho, que generó una fuerte conmoción social, habría sido impulsado por una mentira personal: la mujer acusada de llevarse al bebé le había dicho a su pareja que estaba embarazada y ya no podía sostener el engaño.
M.B.S , de 27 años, fue detenida en uno de los baños públicos del hospital con ropa que intentaba cambiarse luego de haber retirado a Noa, un bebé nacido el día anterior. Fue personal de enfermería quien dio la alerta, luego de que un familiar del niño notara que una supuesta enfermera se lo había llevado para realizarle estudios, aunque no existía ninguna orden al respecto.
La historia detrás del caso suma ahora un componente psicológico y emocional. «Mintió a su pareja que estaba embarazada, y al no poder sostener más esa mentira, decidió llevarse un bebé«, revelaron desde Investigaciones. El dato explica por qué la imputada llevaba más de un mes merodeando el hospital, presentándose con distintos relatos: a veces decía que estaba embarazada, otras que había perdido un embarazo o que venía a ver a algún familiar.
M.B.S no actuó sola. En la misma jornada, fue detenido J.E.M de 42 años, pareja de la acusada, quien fue interceptado en uno de los accesos del hospital. Según se informó oficialmente, ambos fueron notificados de su aprehensión por la causa «sustracción de menores», y se secuestraron dos teléfonos celulares y un automóvil Chevrolet Corsa gris, considerado de interés en la investigación. De momento, no se conoce si la pareja de María Belén estaba del todo al tanto o no de la sustracción del bebé.