La decisión de Lionel Messi es pública: jugará en el Inter Miami en la próxima temporada. La Pulga abandonó el París Saint Germain y, luego de varios días de intensas negociaciones, decidió que el mejor paso tanto para él como para su entorno es mudarse a Estados Unidos. La Major League Soccer vivirá una verdadera revolución y el astro argentino tendrá la difícil de tarea de ayudar a un equipo que viene de salir último en su grupo. Dentro de los talentos del plantel, que seguramente vivirá una profunda reconstrucción, está la gran promesa del cuadro rosa: Benjamín Cremaschi.
Nacido en la ciudad de Miami el 2 de marzo de 2005, el joven de 18 es es hijo de Pablo Cremaschi, un ex jugador de Los Pumas de 1992 a 1995 y de Jimena Lara. Además, dos de sus tres hermanos también nacieron en Argentina y la doble nacionalidad es una realidad dentro de la familia. Es más, el mediocampista recibió el llamado de Javier Mascherano en el pasado mes de diciembre para representar al país en el Sudamericano pero no pasó el recorte final del Jefecito. Con constantes viajes al territorio nacional, ahora tendrá la influencia de Messi para elegir la camiseta celeste y blanca sobre la del combinado norteamericano.
El pasado mes de noviembre, Benjamín firmó su primer contrato profesional luego de liderar al equipo Sub 17 del club, que es dirigido por Federico Higuaín, en la conquista de la Generation Cup y de ser incluido en el equipo MLS Next All-Star. Al mismo tiempo, se destacó con las selecciones juveniles de Estados Unidos. Durante la mayor parte de 2022, estuvo con la Sub 19 y, a finales de año, fue invitado a jugar con la Sub 20 en forma de sparring para ayudar a la mayor con la preparación antes de la Copa del Mundo.
Además dentro del plantel hay dos argentinos más. El primero es Franco Negri, quien arribó al club a inicios de 2023 proveniente de Godoy Cruz. El lateral izquierdo surgió en San Lorenzo y tuvo breves pasos por Quilmes, Independiente Rivadavia, Belgrano, Newell’s y el Bodeguero antes de pegar el salto a Estados Unidos.
El segundo es Nicolás Stefanelli que llegó también a principios de años para tapar el lugar que dejó Gonzalo Higuaín tras su retiro del fútbol profesional. Sus primeros pasos en el deporte fueron con la camiseta de Defensa y Justicia donde no logró tener rodaje. Fue cedido a Villa Dálmine y siguió con una experiencia internacional en el AIK Solna de Suecia que compró su pase. Allí fue cedido al Anothosis de Chipre, a Unión La Calera de Chile antes de finalmente se vendido al club de David Beckham.
Y también hay argentinos en el cuerpo técnico: uno es Javier Morales, ex enganche de Arsenal y Lanús, que hoy oficia de orientador interino a la espera del principal, que reemplazará al despedido Phil Neville. El otro es Sebastián Saja, campeón con San Lorenzo y Racing y ex selección argentina, que trabaja como entrenador de arqueros.