Una nueva especie de dinosaurio carnívoro gigante, bautizada Meraxes Gigas, cuyos restos fueron hallados en Neuquén, fue presentada hoy por los investigadores que realizaron el descubrimiento quienes destacaron que se trata del esqueleto más completo encontrado hasta el momento de estos grandes depredadores, lo que permitió caracterizar como nunca antes a estos habitantes de América de hace millones de años.
El trabajo, que comenzó en 2012 con el hallazgo de los primeros restos óseos e incluyó cuatro excavaciones anuales a las que siguieron la limpieza de los huesos, su estudio microscópico y clasificación, fue publicado hoy en la prestigiosa revista científica Current Biology.
«La importancia de Meraxes radica en que es el primero de los carcarodontosáuridos (dinosaurios carnívoros gigantes) de América que aparece bastante completo. Hasta ahora habíamos tenido problemas con los otros que encontramos porque estaban muy incompletos; por ejemplo no teníamos un sólo cráneo para medir», contó el paleontólogo e investigador del Conicet en la Fundación Azara, Sebastián Apesteguía, uno de los excavadores.
En cambio, de Meraxes se encontró «un cráneo completo y también los brazos y las piernas, por lo que podemos tener un montón de detalles de proporciones de medidas y discutir el proceso evolutivo; por ejemplo, analizar por qué los dinosaurios de cráneo más grandes entre los carnívoros tienen los brazos tan pequeños», añadió.
Apesteguía, quien es además docente y autor de numerosos libros de divulgación como «Nuestros Dinosaurios» y «Vida en Evolución», señaló que «también pudimos comprobar que la garra interna de los tres dedos del pie está crecida al punto de que es el doble que cualquier otra. Eso nos demuestra que usaba sus pies como armas, además de la cabeza».
Otra de las particularidades de Meraxes es que «gracias a los estudios de paleohistología (análisis microscópico de los huesos), se pudo ver que había vivido unos 45 años, lo cual lo convierte es uno de los más viejos individuos de dinosaurios que conocemos, porque incluso los Tiranosaurios Rex más viejos que se conocen vivieron entre 30 y 33 años».