Las cinco carreras universitarias en Argentina poco conocidas y bien pagadas

A medida que se acerca fin de año, la duda sobrevuela entre los alumnos que están a punto de terminar la secundaria: “¿Qué estudio?, ¿en qué carrera me anoto para el año que viene?”. En general, es habitual que a esa edad no se tenga claro. Los datos oficiales así lo confirman: el 22,7% de los estudiantes cambian de carrera en su segundo año de cursada. El 9,9% vira hacia una oferta totalmente diferente y otro alto porcentaje termina abandonando la universidad.

Ciencias de Datos

El año pasado, la Universidad de Buenos Aires lanzó una carrera que vino a cubrir una fuerte demanda profesional: la Licenciatura en Ciencias de Datos. En poco tiempo, acaparó fuerte interés, al punto de que hoy ya tienen 500 estudiantes con CBC aprobado, cursando la carrera. Aunque aclaran que todavía se necesitan más expertos en la materia.

La carrera, con CBC incluido, dura 5 años y medio. El plan de estudios tiene un alto componente matemático y computacional, con materias como: Análisis, Álgebra, Algoritmos y Estructuras de Datos, Probabilidad, Estadística y Ecuaciones diferenciales. “En cuanto al perfil del graduado contará con una gran capacidad de resolución de problemas mediante el modelado matemático y la programación, una gran capacidad de abstracción y de realizar análisis de datos así como también desarrollar el razonamiento lógico y el pensamiento crítico”, agregan en la Facultad de Exactas.

Los graduados llegarán a cubrir puestos en modelado matemático, computación o big data que hoy encuentran un amplio rango salarial, de entre 200 mil y 400 mil pesos. La carrera también se encuentra disponible en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), con el nombre de Licenciatura en Analítica y duración de 4 años, y en la Universidad Siglo 21. También se ofrecen cursos más breves en instituciones de educación informal.

Plantas Propulsoras Marinas

La carrera tomó notoriedad pública el año pasado por una nota que daba cuenta de una profunda escasez de profesionales. Curiosamente la Licenciatura en Plantas Propulsoras Marinas, que solo se dicta en la Universidad de la Defensa Nacional, encabeza el ranking de las carreras mejor remuneradas en el país para recién graduados, de acuerdo a un relevamiento que hizo Daniel Schteingart, director del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) a principios de 2022, que arrojó que el salario mediano -eliminando los extremos inferiores y superiores- era de 434.606 pesos.

Sin embargo, pese a esos salarios, entre 2016 y 2018 la carrera solo tuvo 20 graduados. La mayor parte de la salida laboral se da en empresas navieras. La Escuela Nacional de Náutica solo recibe cadetes de menos de 24 años que, después de recibir el título naval como maquinistas, reciben el diploma de “Licenciado en Plantas Propulsoras Marinas”, que a su vez dejan al egresado a las puertas de convertirse en ingeniero mecánico o industrial.

Geofísica

Otra carrera poco conocida y de escasa matrícula que integra ese ranking es Geofísica. La disciplina se encuentra disponible solo en la Universidad de La Plata y la de San Juan. La principal demanda está en el sector energético, con YPF a la cabeza, y en investigación científica con un salario mediano de 178.825 pesos para los recién graduados a principios de este año.

La geofísica estudia los fenómenos de la Tierra desde el centro hasta el sistema solar desde un punto de vista físico: analiza cómo está compuesto el planeta, cómo es el interior, el campo de la gravedad, el campo geomagnético, por qué ocurren los sismos, las auroras boreales, los volcanes y otros fenómenos naturales. Pero la carrera también tiene un componente de desarrollo y aplicación de técnicas para detectar y explotar recursos naturales como hidrocarburos, aguas subterráneas y minerales.

Ciencias de la Atmósfera

Popularmente se la conoce como meteorología. La carrera tiene la singularidad de que cuenta con pleno empleo. Es decir, todo estudiante conseguirá un empleo con seguridad una vez que se gradúe e incluso antes. Lo que sucede es que son muy pocos estudiantes: menos de 200 en todo el país y los graduados por año se cuentan con los dedos de una mano.

La carrera de Ciencias de la Atmósfera o Meteorología se encuentra disponible en la UBA, en la Universidad de La Plata y la Universidad Nacional de los Comechingones de San Luis. La licenciatura dura 5 años y se extiende uno más por el CBC en la UBA. “Antes la carrera era Ciencias Meteorológicas porque tenía aplicación solo en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y en la aviación. Ahora es Ciencias de la Atmósfera porque es mucho más abarcativa. Se abrieron ramas como recursos hídricos, agricultura, impactos del cambio climático, cuestiones de interacción entre la atmósfera y los océanos, y temas vinculados a la salud”, Álvaro Scardilli, presidente del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM).

Actuario

La carrera de actuario carga con el mote de ser “la más difícil” de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y, en general, su perfil profesional se presta a confusiones. Se lo suele ver como un matemático cuando en realidad es un profesional de las ciencias económicas.

En la Argentina, solo la UBA, la Universidad del Salvador y la Universidad Siglo 21 dictan la carrera. Tiene una duración teórica de cinco años y medio incluyendo el CBC, aunque suele estirarse. Si bien representan un nicho, son un perfil muy buscado en el mercado, bien remunerados por la escasez de profesionales que hay. Más aún, en los últimos años, la salida laboral se amplió con la irrupción del Big Data. Los actuarios pueden hacer uso de su conocimiento en estadística, aunque en la disciplina señalan una diferencia con los estadistas: la capacidad de aplicación, de relacionar los datos con la realidad circundante.

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