Sáenz Peña – Mario Piccoli, representante de la Delegación Interior de la Secretaría de Derechos Humanos en una entrevista con ChacoNoticias, detalla sobre los últimos hechos violentos y causante de muerte, que se vivió e el Complejo Penitenciario N°2: “En estas últimas semanas se vivió una muerte producto lamentablemente de un enfrentamiento en el Complejo Penitenciario N° 2 de aquí de Sáenz Peña. En primer lugar estarían relacionados estos hechos con el ingreso de estupefacientes, en segundo lugar la sobrepoblación en las cárceles, probablemente el tercer lugar sería el incremento de la violencia aunque no sea un tema conocido en la sociedad, tiene repercusiones intramuros al complejo.”
“Estas serían las causas de este incremento de violencia que evidentemente es un problema grave, hubo muertos, hubo heridos. Estas situaciones no se al deber de estos establecimientos de ser un lugar para proceso de recuperación cómo lo establece la Constitución Nacional, es decir, deberia tratarse de cárceles sanas y limpias para la recuperación de los internos y en este momento estamos con muchas dificultades para lograr esos objetivos.”, agregó.
“El Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia estaría gestionando un crédito para hacer una nueva alcaidía en Resistencia eso sería muy importante para descongestionar el tema en el en la ciudad capital de la provincia y en la zona metropolitana de la misma. Sería un paso muy importante a concretarse para ver cómo podemos avanzar en el interior que también es donde se ve grandes dificultades.”, añadió.
“Pienso que estos tres motivos que generan estos lamentables hechos dentro de los muros del complejo se solucionarían logrando articular los controles de una manera sana y responsable, creo que también el Sistema Penitenciario no esta funcionando bien y ahí se necesita, uno que los internos trabajen por lo menos mediodía para mediodía estudiar, sabemos que el trabajo es la mayor disciplina natural de la conducta humana, entonces es algo imprescindible para una determinada cantidad de población de internos y sería un elemento que bajaría el nivel de tensión. El segundo elemento, sin violentar los derechos de la persona, habría que profundizar en la creatividad para controlar el ingreso de estupefacientes que muchas veces son remedios pero se los utiliza de manera inapropiada, desbordada y genera modificaciones en la conducta de las personas y que derivan en estas situaciones que son la verdad muy peligrosas. Hay muchos internos que no son malas personas, y les toca vivir estas situaciones que se producen intramuros al complejo.”, expresó.
“El desafío está en tratar de agudizar la actividad para estos controles y poner a trabajar a la población carcelaria para que pueda recuperarse y paralelamente tratar de bajar este estos decibeles de tensión qué son altos.”
“Las autoridades tienen una cuota muy grande de responsabilidad y después de la violencia en la sociedad o es una responsabilidad de todo ciudadano, lo que se dice, lo que se hace, cómo se hace y se dice, para bajar también el nivel de violencia en la sociedad qué afecta directamente en la prisión. Además, se necesita una modificación estructural del sistema penitenciario a nivel país no solamente acá en la provincia. Todas las provincias tienen más o menos la misma dificultad, inclusive el Sistema Federal de una manera u otra. Entonces se requiere una reforma penitenciaria a fondo para poder mejorar los estándares de convivencia social que requiere una sociedad democrática.”, aclaró.
“El deber de la familia de los internos también es importante, porque ellos son los que proporcionan los elementos estupefacientes, sin duda hablamos de un trabajo social que se requiere hacer, un amplio y profundo abordaje que no es sencillo realizar y que requiere también entre otras cosas el recurso económico. Será necesario también que la familia acepte este procedimiento para poder iniciar este camino, porque si la familia no acepta es difícil poder lograr avances en el interno.”, añadió.
“Es un tema delicado, complejo, pero como siempre lo menciono, la seguridad ciudadana comienza por el sistema penitenciario porque después cuando sale la persona en libertad si sale con resentimiento, con enojo, con bronca, continuará en la senda del delito.”, finalizó.