El Grupo Garbarino busca ajustar los números y atraviesa una difícil situación. Ya suspendieron a mil empleados. En las últimas 48 horas se sumaron dos interesados y evalúa tres ofertas.
El empresario Carlos Rosales que compró la cadena en junio pasado, busca socio o comprador. Tenía avanzada la negociación con Facundo Prado, presidente de Supercanal Airlink, pero aparecieron dos fondos de inversión con ofertas por el Grupo Garbarino.
Los empleados reclaman por el pago en cuotas de sus salarios, los cierres de locales y las suspensiones.
Adquirido por el empresario Carlos Rosales en junio del año pasado, comenzó un fuerte proceso de ajuste. El pro tesorero del Club San Lorenzo y presidente de la aseguradora Grupo Prof está buscando un socio o comprador.
Desde que Rosales asumió el control de las cadenas Garbarino y Compumundo en plena pandemia, comenzó a mirar con lupa los números de la operación. “En total cerramos cerca de 30 locales, entre Garbarino y Compumundo, tiene que ver con la reconversión del negocio. Cambiaron los hábitos de consumo, no podemos tener un local de 800 metros para recibir a 20 personas con protocolo, que vienen a mirar un producto que van a comprar por la web. Si miramos a la mejor empresa Mercado Libre, vemos que no tiene sucursales y nadie se las reclama. Tenemos que imitar a quienes le va bien”, señalaron desde la gerencia de la compañía.
Sobre el futuro de los restantes negocios, desde el Grupo Garbarino señalaron: “Estamos tratando de aggiornarnos a los tiempos que corren. La idea es evaluar todos los locales, los que sean rentables y funcionales a la estrategia del grupo seguirán en pie y los que no, serán cerrados. Abriremos locales pick up para retirar productos”. Mientras tanto cerraron locales en Junín, Venado Tuerto, San Francisco y Río Cuarto en Córdoba, Puerto Madryn y hasta el local de Garbarino de Florida, entre otros.