Sostuvo que casi todos los hechos investigados ocurrieron en la quinta de Olivos y citó un antecedente cercano. El expediente lo recibirá el juez de turno, Lino Mirabelli
El juez federal Sebastián Casanello se declaró incompetente para seguir investigando la causa sobre las reuniones en la quinta de Olivos y decidió mandar el expediente a la Justicia federal de San Isidro, que tiene jurisdicción territorial sobre la residencia. Se trata de una decisión inesperada para todas las partes, incluso para el Gobierno. Según se desprende de la propia resolución del magistrado, la causa pasará ahora a manos del juez federal de turno, Lino Mirabelli.
“La denuncia formulada por Abril Fernández Soto y Marcos Longoni y cada una de las ampliaciones presentadas, apuntan a la “Quinta de Olivos” como el lugar donde se habrían cometido las conductas en infracción. En igual sentido, los dictámenes y la actividad probatoria llevada a cabo por la Fiscalía dan cuenta de que los hechos que son objeto de investigación tuvieron lugar en esa Residencia Presidencial, sita en la localidad de Olivos, Partido de Vicente López, Provincia de Buenos Aires. En consonancia, los escritos presentados por las defensas también ubican las conductas en ese lugar”, dice la resolución.
Y agrega: “De la lectura de la totalidad del expediente puede concluirse que, salvo el anoticiamiento de un festejo ocurrido en Exaltación de la Cruz – Pcia. De Buenos Aires-, el denominador común de todos los hechos denunciados es el lugar de comisión: la Quinta Presidencial de Olivos. Sólo varían los actores”.
Casanello se expidió sobre la competencia aunque todavía no había un planteo concreto de ningún integrante de la Justicia Federal de San Isidro, que es la jurisdicción de la Residencia Presidencial de Olivos, para reclamar el expediente.