A dos años del inicio de la pandemia, y con más de 500 millones de infectados a nivel global, los países avanzan a ritmo sostenico con sus campañas de vacunación y los casos de coronavirus bajan lentamente tras el impacto de la variante Ómicron en diciembre y enero.
Según los datos relevados por el sitio OurWorldInData, el 65% de la población mundial ha recibido al menos una dosis del suero contra el coronavirus, y anivel global se llevan administradas 11.470 millones de dosis. Una de las vacunas más utilizadas es la de Pfizer-BioNTech, aplicada en 158 países, por detrás de la de Oxford-AstraZeneca, que se usa en 183 naciones, de acuerdo a las cifras publicadas por el sitio Statista.
Aunque los ensayos clínicos son un método eficaz para comprobar si las vacunas son seguras y efectivas, hay algunas experiencias sobre el impacto de la inmunización que, claramente, provocan asombro.
Ese fue el caso de una mujer que luego de colocarse la vacuna de refuerzo de Pfizer, contra el Covid, aseguró que «envejeció 20 años en solo tres días».
Michelle Flower tiene 41 años y es oriunda del Reino Unido. Apenas se conoció su historia no tardó en viralizarse a través de las redes sociales. Flower reveló que dos semanas después de aplicarse la dosis de refuerzo comenzó a sufrir una dolorosa afección en la piel que le provocó «pequeñas grietas» en los labios.
La afección se siguió propagando por lo que le diagnosticaron urticaria. Para tratarla, su médico de cabecera le recetó esteroides. «Me duele tanto que no puedo abrir la boca correctamente», confesó la mujer.