EL CARAU , mito o leyenda de una historia atrapante

EL CARAU es un pájaro de plumaje negro y de costumbres algo tenebrosas , que habita en regiones inundables durante el día , para luego volar hacia las vecindades boscosas , casi siempre agrupados , pasan la noche dando fuertes graznidos , que si se los escucha de lejos parecen ser tremendos y lánguidos lamentos , se alimenta de insectos de toda clase , de pececillos y algún que otro crustáceo según la ocasión , esta ave , tiene similitud con el cuervo , su pico es más o menos largo al igual que sus patas , pero encorvado y puntiagudo , tanto su cabeza como sus ojos son pequeños y su vuelo al no ser ágil , consiste en planear y aletear rítmicamente , sus huevos son comestibles , pone de cuatro a seis unidades por vez y su tamaño es similar a los de la gallina. Se lo conoce también con el nombre de carrao , carao, bruja o viuda , habita en Corrientes , Formosa , La Rioja , Tucumán y Entre Ríos , ahora disfrutamos este hermoso chamame , con una de las mejores voces que dio este género , nuestro querido ZITTO SEGOVIA , para luego meternos de lleno en la historia.

Cuentan los antiguos que Caráu era un mozo muy apuesto a quien le gustaba gastar sus días de baile en baile , en cierta oportunidad. , mientras su madre estaba muy enferma , haciendo caso omiso a su pedido , Caráu , como siempre concurrió al baile y se dejó llevar por el sabor de la caña , por horas y horas , bailó despreocupado con la prenda más bella del lugar , habían transcurrido varias horas de juerga , cuando llegó un jinete a todo galope anunciándole que su madre había sido encontrada muerta , Caráu no se inmutó , ante el asombro y el espanto de todos los presentes , pidió que siguiera el baile pues ya «habría tiempo para llorar».

Cuando la luz del día comenzó a clarear , Caráu se vistió con un ropaje negro para la ocasión y corrió hacia el rancho para llorar a su difunta madre , llegó así ante el lecho de quién le diera la vida y se hincó para llorarla , hacía horas que muchos lugareños velaban el cuerpo sin vida de su madre , y allí ante todos los presentes , los negros ropajes de Caráu , se transformaron en un sedoso plumaje , hasta convertirse en el pájaro que hoy conocemos , el había sido castigado por su ingratitud.

Es creencia del pueblo que cuando sobrevuela las casas trae desgracias , por ello , hay que repetir la frase . . . ¡ Cruz Diablo! o ¡Dios en vos creo! hasta que el pajarraco se aleje.

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