El cruce de brasas de San Juan es una tradición popular que se realiza cada 23 de junio por la noche, en vísperas de la festividad de San Juan Bautista. Consiste en caminar descalzo sobre un camino de brasas encendidas como muestra de fe, agradecimiento o cumplimiento de promesas.
Según la tradición, el fuego simboliza la purificación, la renovación espiritual y la protección. En distintas provincias argentinas, especialmente en el nordeste, también se realizan otras actividades como la quema del muñeco, el toro candil y juegos tradicionales.
En el Chaco, esta costumbre sigue vigente en varios barrios y comunidades, donde cada año cientos de personas participan de la celebración religiosa y popular.