El Ministerio de la Producción del Chaco brindó precisiones sobre el procedimiento realizado en la zona de Río Muerto, donde se constató el desmonte ilegal de aproximadamente 550 hectáreas de bosque nativo. Durante el operativo se secuestraron cuatro topadoras que trabajaban con cadenas, una técnica considerada de alto impacto por el daño integral que provoca sobre la cobertura forestal.
El ministro Oscar Dudik fue categórico al referirse a las consecuencias económicas que enfrentarán los responsables. «Créanme que en algunos casos las multas van a estar por encima del valor de la hectárea, del campo. Así que si quieren recuperar la topadora, van a tener que vender el campo», afirmó. Según explicó, el régimen sancionatorio fue endurecido, con multas triplicadas y agravantes específicos para casos de reincidencia o utilización de maquinaria con cadenas.
El funcionario también aseguró que actualmente no existen habilitaciones vigentes para cambio de uso de suelo o desmontes en la provincia, por lo que toda intervención de este tipo es considerada ilegal. En ese marco, anticipó que se difundirá públicamente la identidad de los infractores y el monto de las sanciones aplicadas como parte de una política de transparencia.
Un conflicto de larga data en el monte chaqueño
El departamento Almirante Brown, donde se ubica Río Muerto, es una de las zonas históricamente más sensibles en materia de deforestación. El Chaco se encuentra alcanzado por la Ley Nacional de Bosques (26.331), que establece presupuestos mínimos para la protección ambiental de los bosques nativos y obliga a las provincias a ordenar su territorio en categorías de conservación (rojo, amarillo y verde), con distintos niveles de restricción.
En los últimos años, organizaciones ambientales han advertido sobre desmontes ilegales en áreas clasificadas como de mediano o alto valor de conservación. La modalidad de arrastre con cadenas (dos topadoras que tiran de una cadena pesada para voltear grandes extensiones de monte en poco tiempo) es una de las prácticas más cuestionadas por su impacto sobre la biodiversidad y el suelo.
La Dirección de Bosques provincial viene realizando operativos periódicos, aunque el debate sobre controles, sanciones y presión productiva en el oeste chaqueño es recurrente.
Desde la cartera productiva señalaron que los fondos recaudados por multas serán destinados a un programa de forestación para compensar la pérdida de masa forestal y fortalecer las acciones de restauración. También remarcaron la diferencia entre el aprovechamiento forestal legal, regulado y con planes aprobados, y el desmonte total sin autorización, que constituye una infracción grave.