El joven acusado por el femicidio de su novia Jaqueline Castro, la adolescente de 17 años que desapareció el 2 de noviembre pasado y el jueves último fue hallada asesinada en una laguna del Chaco, se negó hoy a declarar y continuará detenido, informaron fuentes judiciales.
Se trata de Ricardo «Cholito» Chávez (22), a quien la fiscal Liliana Lupi imputó por el delito de «homicidio agravado por haber mediado violencia de género», que prevé la pena de prisión perpetua.
Fuentes judiciales informaron a Télam que este joven, que había sido aprehendido en un primer momento cuando la chica aún estaba desaparecida pero luego fue liberado por falta de pruebas, se abstuvo de declarar ante la representante del Ministerio Público.
«Se ordenaron dos allanamientos, uno en el domicilio de Chávez y otro en el domicilio de la abuela donde él frecuentaba, con División Canes y la luz forense, que permite observar hasta una mínima gota de sangre. Pero dieron resultados negativos. No se encontró nada que lo vinculara a la desaparición, y al día siguiente, como no teníamos ninguna sospecha de delito, se ordenó su libertad», explicó Lupi en una conferencia de prensa tras el hallazgo del cadáver.
Luego, el miércoles «se recibió en el 911 un llamado anónimo en el que dijo haber observado que alguien tiraba un bulto en la represa, donde posteriormente se halló un cuerpo en avanzado estado de descomposición», continuó.
La fiscal Lupi detalló que el sospechoso «vive enfrente a la represa» y que, tras confirmase la identidad del cuerpo hallado, el joven estuvo unas horas prófugo y por la tarde «fue detenido nuevamente».
A su vez, la instructora judicial señaló que el cadáver fue reconocido «por el padre» de Jaqueline y que la adolescente llevaba puesto «un buzo que una amiga le había prestado».
Lupi aclaró que en la autopsia realizada en Sáenz Peña «no había signos externos de violencia ni disparo de arma de fuego ni herida de arma blanca ni signos de ahorcamiento», por lo que el cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Forense de Resistencia.
El abogado Diego Mombelli, representante de Gustavo Romero, padre de la víctima, dijo a Télam, precisó que los peritos determinaron en la capital chaqueña que la víctima tenía «dos orificios profundos en el cuello compatible con lesiones producidas con un arma blanca». Además, el letrado aseguró que previamente Chávez había sido denunciado por la familia de la adolescente por un episodio de violencia de género.