Luego de perder en las semifinales de la Copa Libertadores y obtener el título en la Copa Maradona, Carlos Tevez anunció su decisión de seguir peleando con la camiseta de Boca durante la temporada que se avecina. Mientras se prepara para el inicio de una nueva esperanza, el símbolo del Xeneize rompió el silencio para tocar diferentes temas: desde su arribo al club en pleno apogeo con Juventus, hasta la dolorosa caída ante Santos en la última Copa.
“Me dolió muchísimo. Primero como jugador y después como hincha. Me duele el doble. Me siento responsable por no poder sacar lo mejor de mis compañeros en ese momento. Pero uno se tiene que poner de pie rápido porque teníamos después una final. Había que hablarles a los muchachos porque no podíamos perder esa final”, reconoció sobre ese partido en Brasil en diálogo con el canal TyC Sports en una nota que brindó desde su casa.
El futbolista de 36 años explicó cómo se vivió esa eliminación ante Santos: “No hacía falta ni levantar la voz, ni putear, ni agarrarse a piñas con nadie. Sabíamos que algo se había roto en el grupo porque no nos podíamos mirar a la cara porque no hicimos lo que debíamos hacer, lo que se había practicado. Teníamos que emparcharlo rápido y salir a ganar la final. Yo estaba con lo de mi viejo, así que tenía que estar lo más frío posible para no agarrármela con ningún compañero. Habría que llorar y patalear cuando uno estaba solo, que no se crucen los sentimientos, porque si no, iba a ser peor”.
Esa mención sobre algo que se había “roto” puertas adentro abrió el interrogante y el Apache no esquivó la explicación: “Las formas en las que se jugó, que nosotros mirándonos a la cara nos juramos no estar más a ese nivel tan bajo. Nos ha pasado contra Inter, que tuvimos una charla que no podíamos ganar la Copa así. Ahí pusimos todo sobre la mesa. En esa semifinal jugamos parecido o peor que con Inter en la Bombonera. En ese momento se quiebra algo. Uno después se para de nuevo y trata de construir”. En cuanto al análisis de juego, aseguró que salieron a jugar el segundo tiempo “muy confiados”, pero después del tanto del Peixe todo fue complicado: “Perdimos la pelota en el mediocampo. Al salir tan confiados, pensando que pasábamos, nos dio un piñón que no nos pudimos levantar”.