Don Pedro Troncoso tenía 96 años y se dedicaba a la cría de animales, principalmente de ovejas, en el inhóspito Paraje Yahunicolo, que ni siquiera figura en el mapa y tampoco puede ser rastreado por Google Maps. Está ubicado a 70 km de la ciudad de Las Coloradas, al sudoeste de la provincia de Neuquén, y la única forma de acceder a este sitio es gracias a las coordenadas de algún lugareño.
Don Pedro era el más longevo y el más querido de esa comunidad rural. Y a pesar de su avanzada edad, trabajó hasta el último día que fue internado de urgencia, el 7 de octubre.
“Ese día, Esteban llamó al hospital de Las Coloradas para informarnos que su papá presentaba problemas respiratorios. Imaginate que para concretar esa comunicación tuvo que caminar hasta una lomita para captar la señal y poder hablar”, contó a Infobae el médico Diego Riquelme, que fue quien lo asistió en el paraje.
Para bajar la ansiedad de sus familiares, el médico se encargó de pasar dos partes telefónicos diarios: una por la mañana y otro por la noche. “Desde el Hospital de Las Coloradas me comunicaba con el Hospital de San Martín de Los Andes para interiorizarme en su estado de salud y contarle a su nieta María, que era la encarga de transmitir la información a los demás”, recordó Riquelme.
“Todo esto fue posible gracias a la ayuda de los residentes de medicina general y las enfermeras que me hicieron de nexo con Don Pedro y quienes le mostraban los fotos y videos que les enviaba su familia”, remarcó el médico, quien contó que el anciano festejó sus 96 años en el hospital, el 16 de octubre, rodeado por sus cuidadores.
Don Pedro falleció el 21 de octubre, tres semanas después de haber sido internado. “Él siempre estuvo vigil y despierto. Contaba que extrañaba a sus animales y preguntaba cuándo iba a volver para darles la comida. Y se dejó la boina puesta hasta el último día. Fue un paciente muy querido”, afirmó Riquelme, quien nunca se imaginó vivir una situación así.