Una joven denunció a su expareja por amenazas, hostigamiento y vulneración de su consentimiento

Una estudiante universitaria de 21 años decidió romper el silencio y denunciar públicamente a su expareja por situaciones de violencia que, según relató, incluyeron amenazas, hostigamiento en redes sociales, vulneración de su consentimiento sexual y consecuencias para su salud.

La joven, identificada como S.G., realizó una presentación formal ante la División de Violencia Familiar y de Género de Resistencia el pasado 20 de mayo, aunque el caso tomó estado público en las últimas horas luego de que difundiera un extenso descargo en sus redes sociales.

Según consta en la denuncia, la relación con F.G.S., de 22 años, se extendió entre diciembre de 2025 y febrero de este año. Allí, la joven señaló que uno de los hechos que marcó el quiebre de la pareja ocurrió durante una relación sexual en la que, de acuerdo con su relato, el joven se habría quitado el preservativo sin su consentimiento, pese a que ambos habían acordado previamente utilizarlo.

Tiempo después, comenzó a presentar problemas de salud que derivaron en estudios médicos y en el diagnóstico de una infección de transmisión sexual. En su denuncia también sostiene que, tras la separación, comenzó a recibir mensajes intimidatorios y amenazas a través de redes sociales.

La estudiante afirmó que llegó a recibir material audiovisual donde se utilizaba su imagen sin autorización y que, además, su expareja habría difundido videos quemando fotografías suyas.Por ese motivo solicitó medidas de protección y una prohibición de acercamiento.

«El silencio protege a quienes dañan»
La situación trascendió luego de que S.G. decidiera contar públicamente lo ocurrido mediante una publicación en sus redes sociales.

«Hoy me animo a hablar llena de miedo. No para buscar venganza. No para dar lástima o buscar atención. Hablo porque el silencio protege a quienes dañan y deja solas a quienes sufren», escribió. En el texto, la joven explicó que decidió hacer pública su experiencia para concientizar sobre conductas que considera naturalizadas y que constituyen formas de violencia.

«Cuando una mujer siente miedo, cuando su consentimiento es ignorado, cuando es amenazada, hostigada o manipulada, eso ya es violencia», sostuvo.

Además, remarcó: «Quitar el preservativo sin consentimiento también es violencia y parte de un abuso. Amenazar, intimidar o acosar por redes sociales también es violencia. Hacer sentir miedo a otra persona no es amor».

La publicación tuvo una amplia repercusión en redes sociales y se produjo apenas días después de la movilización por Ni Una Menos, realizada el pasado 3 de junio en distintas ciudades del país, incluida Resistencia.

Otras mujeres se sumaron con relatos similares
Tras la difusión de su testimonio, comenzaron a aparecer en redes sociales otras mujeres que afirmaron haber atravesado experiencias similares con el mismo joven.

Si bien hasta el momento no trascendió si esas situaciones derivaron en denuncias formales ante la Justicia, los relatos comenzaron a multiplicarse en comentarios y publicaciones vinculadas al caso, generando un fuerte debate sobre la importancia de denunciar situaciones de violencia y la necesidad de acompañar a quienes deciden hacerlo.

En su mensaje, la estudiante también hizo referencia al impacto emocional que le dejó la experiencia: «A veces las heridas no se ven físicamente, pero quedan en la salud mental, en el miedo constante, en la confianza rota y en la tranquilidad que una pierde», expresó.

La joven concluyó su descargo señalando que decidió hablar para que otras mujeres puedan identificar situaciones de violencia, pedir ayuda y no atravesarlas en soledad. «No estás exagerando. No estás sola. Y pedir ayuda nunca debería darte vergüenza», escribió.

Mientras tanto, la denuncia continúa su curso en la Justicia y la joven aseguró que solo busca protección y que los hechos sean investigados.

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