En un contexto de caída de las ventas, la nafta y el gasoil subirán desde este jueves un 3% en promedio, producto de la devaluación mensual y de la actualización del impuesto a los combustibles líquidos.
En el último año, los combustibles acumulan un aumento de más del 126% promedio, por encima de la inflación. El incremento que regirá desde el 1 de agosto incluirá el traslado al precio final de la devaluación mensual del peso frente al dólar oficial, del 2%, y una actualización del 1% en el impuesto a los combustibles líquidos.
En este caso, el Gobierno aplicará sólo una pequeña suba del tributo, con el objetivo de no imprimir más presión inflacionaria. Así, el litro de la nafta súper de YPF pasará de $1.077 a la zona de los $1.110 en Resistencia.
El consumo de combustibles cayó en junio 12,05% interanual, y anotó así la séptima caída mensual consecutiva, informaron desde la Secretaría de Energía.
En tanto, en las provincias limítrofes, la caída fue de hasta un 34% respecto del año pasado, debido a que a los extranjeros ya no les es conveniente cruzar la frontera para llenar el tanque.