Los disturbios comenzaron alrededor de las 22 de ayer en inmediaciones a avenida Laprida y calle 12, cuando una pareja de jóvenes de 18 y 19 años –que caminaban junto a su bebé de un año- fueron increpados por tres sujetos y una mujer.
Quienes, según radicó el joven en su denuncia, son integrantes de su propia familia. Detalló que cada uno de ellos poseía un arma de fuego y que los amenazaban con disparar, aunque luego se retiraron del lugar.
El joven realizó la denuncia a las 23, hora en que el Servicio de Emergencias del 911 recibe un llamado por un desorden con disparos en calle Viuda de Ross al 350. Al llegar al lugar, los agentes se encuentran con una mujer herida por arma de fuego; en ese momento los agentes son advertidos vía radio de que, paralelamente, un efectivo se encontraba herido por lo que se solicitó una ambulancia a la Línea 107.
Los disturbios continuaron y cerca de las 23:30, en pasaje José Noveri al 400, los agentes –que continuaban sus labores por la zona para esclarecer el hecho- se entrevistaron con un joven de 24 años que se encontraba también herido por una lesión de arma de fuego en el cuerpo cabelludo. El joven contó a los efectivos que fueron sus propios familiares quienes, en moto, le efectuaron dos disparos cuando se disponía a llegar a su domicilio en su auto. Las balas impactaron en el parabrisas y una de ellas hirió al joven. Luego se dieron a la fuga.
El hecho provocó la furia de familiares del lesionado quienes se cruzaron con los sindicados como autores del disparo. A raíz de ello, comenzaron a arrojar trozos de ladrillos; uno de ellos impactó en el tobillo izquierdo del agente policial.
Luego, con los datos aportados por el joven herido, los agentes montaron un operativo de rastrillaje por la zona y, minutos después, personal del Servicio Externo de la comisaría Primera informó que se hallaba en plena persecución de dos sujetos con características similares.
Estos, al advertir de la policía, arrojaron la motocicleta en la que viajaban, una Zanella de 150 cc, para luego saltar por los techos, pese a ello, los agentes lograron increparlos para finalmente detenerlos.
El médico de guardia diagnosticó “herida de arma blanca”, permaneciendo en la guardia de emergencias.
En el hecho intervino en el hecho la fiscal en turno Ana María Pace.