El funcionario se refirió a la situación hídrica de la provincia y graficó los efectos de La Niña. «Sumando los milimetrajes, se puede inferir que falta el agua caída en un año normal, por lo tanto, revertir el efecto que eso causa en el suelo es un proceso largo», aseguró. De cara al futuro, indicó que hay que trabajar en obras para paliar eventuales excesos de agua y apuntó que «el clima está cambiando».
El presidente de la Administración Provincial del Agua (APA) Daniel Pegoraro, analizó la situación hídrica de la provincia tras algunas semanas con precipitaciones de consideración, que trajeron un alivio a la fuerte sequía que atraviesa buena parte del territorio chaqueño y la crecida del Paraná, entre otros ríos, después de más de 24 meses de bajante histórica.
«En los últimos tres años tuvimos déficits de precipitaciones muy importantes, pero se han empezado a revertir, de a poco», consideró y añadió: «según las informaciones que tenemos el fenómeno de ´La Niña´, que es lo que provoca esos déficits está disminuyendo y vamos a entrar a una fase neutra, que, de pasar a ´El Niño´ con posterioridad, tendríamos excesos de agua; pero esperemos tener períodos normales».
Pegoraro entendió que la falta de precipitaciones de los últimos años, en cifras de agua caída, permite inferir que «falta el milimetraje de todo un año» en algunas regiones del Chaco. «Si sumamos los milimetrajes, falta un año de lluvia, y revertir esto en el suelo y en los bajos es un proceso que se dará lentamente», puntualizó.
En cuanto a las previsiones, de la APA consideró que pasar de La Niña a El Niño no es sencillo. «Las temperaturas en el océano no varían con mucha frecuencia, por eso existen los períodos neutros, ahora está lloviendo un poco más, pero no se puede anticipar que estemos ante un nuevo fenómeno de El Niño», entendió.
De todas maneras, apuntó que «es necesario planificar obras y anticiparse a lo que puede venir porque el clima está cambiando».