El Gobierno nacional firmó un memorándum de entendimiento para desarrollar nuevos mercados aéreos entre Argentina y Ecuador. «El objetivo es seguir avanzando en medidas que potencien al sector y la conectividad regional», afirmó el secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta.
El objetivo del documento firmado es tratar asuntos de mutuo interés en materia de servicios aéreos, y a través de una planificación y coordinación conjunta poder ampliar el transporte aéreo entre ambos países.
En la reunión entre Mogetta y el subsecretario de Transporte Aéreo de Ecuador, Pablo Galindo, participaron también la embajadora de Ecuador en Argentina, Lotty Farah Andrade Abdo; el embajador de la República Argentina en Ecuador; autoridades de empresas como Latam, Jetsmart, Flybondi, Sky, Andes, Aerolíneas Argentinas, JURCA, London Supply, Aeropuertos Argentina, e Intercargo, entre otros.
La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, el gremio que nuclea a los pilotos, encabezado por Pablo Biró, señaló que el entendimiento es una «pérdida de soberanía».
«Desde APLA reafirmamos que llevaremos adelante todas las medidas legales y sindicales que sean necesarias para defender las fuentes de trabajo, la línea de bandera y toda la aviación nacional», indicó el gremio, a pesar de que el acuerdo propiciaría la competencia, que favorecerá tanto a los pilotos como a los pasajeros.
Por su parte, la Asociación Argentina de Aeronavegantes, liderada por Juan Pablo Brey, expresó: «Este pacto intempestivo y de dudosa constitucionalidad implica la cesión de hecho de la soberanía sobre nuestro espacio aéreo, en perjuicio no sólo de nuestra línea de Bandera, sino de todo un sector del trabajo nacional».
Manifestó su «profunda preocupación por las políticas aerocomerciales» del Gobierno, y advirtió por posibles pérdidas de empleos en el sector. Comunicaron, al igual que APLA, que «iniciarán todas las acciones gremiales y legales pertinentes a fin de revertir esta salvaje medida».
Brey aseguró: «Exigimos a las autoridades nacionales que tomen seriamente un tema tan sensible, del cual depende ni más ni menos que la conectividad aérea del país, y decenas de miles de puestos de trabajo argentino».