La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) designó a 22 personas en la planta permanente de la DGI y la Aduana mediante un mecanismo previsto en el convenio colectivo del organismo que habilita el ingreso de hijos o cónyuges de trabajadores fallecidos. La decisión volvió a poner en discusión la aplicación del Decreto 959/2024, impulsado por el Gobierno nacional para prohibir los llamados «cargos hereditarios» en el Estado.
El decreto, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, establece que «no se admitirá» ningún beneficio sustentado en vínculos hereditarios para acceder a empleos dentro del Sector Público Nacional. Además, fijó un plazo de 30 días para adecuar normativas y convenios colectivos que contradijeran ese criterio.
Sin embargo, en ARCA continúan vigentes artículos del convenio colectivo de trabajo que contemplan la posibilidad de incorporar de manera inmediata a hijos o cónyuges supérstites de agentes fallecidos. Sobre esa base legal se concretaron las nuevas designaciones que entraron en vigencia esta semana.
El propio decreto 959/2024 menciona expresamente a la ex AFIP, hoy ARCA, entre los organismos cuyos convenios incluían cláusulas incompatibles con el principio de idoneidad para el ingreso al empleo público. La norma también instruyó a la Secretaría de Trabajo a no homologar convenios que mantengan ese tipo de beneficios.
Desde sectores sindicales del organismo sostienen que las incorporaciones se ajustan al convenio colectivo vigente y remarcan que se trata de ingresos en categorías iniciales. También señalan que las cláusulas continúan operativas hasta que exista una adecuación formal del convenio.
Especialistas en derecho laboral, en cambio, advierten que el decreto debería prevalecer sobre disposiciones convencionales anteriores. El abogado laboralista Diego Muslera consideró que la prohibición fijada por el Poder Ejecutivo alcanza a organismos autárquicos como ARCA y que no debería admitirse el ingreso automático por vínculo familiar aun cuando el convenio colectivo no haya sido modificado.
La situación generó además nuevas críticas internas dentro del organismo por otros nombramientos y recategorizaciones recientes. Trabajadores de ARCA cuestionan que varias decisiones no responden a criterios de mérito o antecedentes técnicos, mientras que desde la conducción del organismo evitaron hacer declaraciones públicas sobre las últimas designaciones.
El debate sobre los cargos hereditarios cobró fuerza en octubre de 2024, cuando el Gobierno nacional presentó el decreto como parte de su política de desregulación del Estado. En aquella oportunidad, el entonces vocero presidencial Manuel Adorni afirmó que «nadie tiene sangre azul» al anunciar la medida junto a Sturzenegger.