Sáenz Peña – Marta Quintana y Héctor Paniagua desde la Fundación “Hoy soy yo” hacen referencia a los avances en obras que se logra para la atención a los pacientes, gracias al trabajo de la misma Fundación y a las donaciones sin fin de la comunidad: “Contenta porque cada vez falta menos de todo lo que hacemos. Todos los viernes vendemos comidas y sumamos una urna para dinero destinado a la fundación, para lo cual utilizamos para una sobadora para seguir con la venta d comidas y continuar generando ingresos.”
“Vendemos vareniques todos los viernes a $500 la docena, con anticipación de pedido, pudiendo retirar a partir de las 17 horas. Con ese dinero compraremos las cosas que nos faltan como pinturas, pinceles, aguarrás, cola de caballo, muchas puertas por arreglar y todo es presupuesto. Cualquier ayuda o pedido de compra pueden hacerlo a mi teléfono 3644697741 o al teléfono 3644573425.”
“Las obras siguen adelante, están haciendo carpintería gracias a la madera que nos donaron. Agradecemos a toda la gente que nos ayuda y al señor dueño de la Maderera del Sur quien nos donó estos materiales de carpintería. Hay actitudes del corazón que donan sin medida.”
“Como fundación he tenido una propuesta política, obviamente las escuche por educación propia, pero estamos en una época donde las cosas no deben ser habladas sino hechas, yo como paciente sé lo que es que falten médicos especialistas, medicamentos en el Hospital, ya que las quimioterapias provocan reacciones feas en nuestro cuerpo. A veces por más que llegue el cáncer a la familia de un funcionario, no tienen idea lo que padece alguien humilde. El pobre necesita dinero para pagar un pasaje, para ir a una clínica privada, para medicamentos, en cambio el funcionario no necesita dinero. Eso no es política buena. Ojalá puedan las cosas cambiar de una vez por todas.”
“Estoy pasando hace 15 días una angustia muy grande, por aquellas personas que tienen que hacerse tratamiento todos los martes y que necesitan acompañamiento. Para 10 personas que deben ser tratadas necesito 10 personas acompañantes, cuando el vehículo solo puede llevar 13 personas. Son cosas que angustias.”


