Se cumplen siete años de la primera convocatoria realizada a través de redes sociales, en respuesta a una serie de femicidios que se produjeron en el país. Desde entonces, los reclamos y movilizaciones de diversos grupos feministas tomaron mayor visibilidad, aunque las cifras siguen siendo aterradoras: en 2021, hubo un femicidio cada 35 horas, de acuerdo a lo publicado por la Corte Suprema de la Nación, el pasado 31 de mayo.
Lo que ocurrió en las calles de todo el país aquel 3 de junio de 2015, fue un acontecimiento que se inscribió para siempre, en la historia por la conquista de derechos y en la lucha de los movimientos feministas. Los pedidos de justicia y repudio motivaron una convocatoria y organización que fue masiva y que reunió a organizaciones, agrupaciones, militantes y celebridades de todos los ámbitos.
Bajo la consigna “Ni Una Menos”, mujeres y disidencias dijeron “basta” a las violencias por motivos de género en todas sus formas, pero especialmente, a la serie de femicidios que se produjeron ese año en todo el país.
La última de esa serie de muertes fue la de Chiara Páez, una adolescente de 14 años que estaba embarazada y, que por los golpes que le dio su novio Manuel Mansilla de 16 años, murió en Rufino, provincia de Santa Fe.
Su desaparición el 9 de mayo de 2015 conmocionó y movilizó a la ciudad de unos 20.000 habitantes que la buscó por cada rincón. Su cuerpo apareció al día siguiente, enterrado en la casa de los abuelos de su novio, luego de que él confesara el crimen. En 2017 fue condenado a 21 años y medio de prisión.