Por Mario Piccoli: «LA EDUCACION COMO PROYECTO DE VIDA»

Podemos definir a la Educación como el proceso de apropiación de los bienes simbólicos. Propicia el reconocimiento, apropiación e identidad con las herramientas culturales que posee una persona para interactuar en el entramado social. Para que sea consistente debe producir un proyecto de vida que genere un sentido del ser y del existir. Conforme a valores humanos y sociales. Generando una personalidad fuerte, con principios y códigos, en una cosmovisión que ennoblezca al ser humano y a la sociedad en la que vive.

El Estado debe invertir lo necesario para asegurar que los docentes tengan un sueldo digno. Los estudiantes deben asistir a la escuela todos los días hábiles para que se naturalice la secuencia lógica de las clases. Presentes los adolescentes y jóvenes, como también adultos en los establecimientos escolares es imprescindible que el tiempo escolar se aproveche íntegramente para que sea efectivo.

Éste debe ser un compromiso del Estado y de la comunidad educativa integrada por los directivos, los docentes, los padres, alumnos y la comunidad en general. Debe tener una adecuada sincronización, para que cada uno, desarrolle su función integrándose con el resto de la comunidad. Debe haber una sinergia funcional que vitalice el dinamismo comunitario.

La Educación, en cuanto a contenidos, debe tener elementos científicos, tecnológicos, valores humanos y cívicos, que permita construir una personalidad solidaria y autentica, que le propicie al niño / a/ adolescente, joven/ adulto desplegar todo su potencial en la vida.

Debe desarrollarse en un proceso gradual, evolutivo y de crecimiento del sujeto hasta alcanzar estándares sociales que alienten el entramado social a metas realizables, pero a la vez exigentes.

Es imprescindible, que en este proceso participen los padres, para que exista una contención afectuosa y humana que encause el camino de la realización personal posible. Este camino requiere dedicación y compromiso de todas las partes. Franqueza y honestidad de miras.

Los elementos que encuentre la persona en este camino van a ser las herramientas que le permitirán resolver sus problemas y conflictos en la vida. Realizar proyecto de vida y en libertad, ser autor de su propio destino.-

Por todo esto el acto educativo, es un acto político revolucionario y liberador. Es una de las mayores herramientas con la que cuenta la sociedad para lograr transformaciones en beneficio de todos y todas.

Apostar a la educación de modo integral, es un acto de construcción colectiva que nos ennoblece a todos y nos permite tener esperanzas de un futuro mejor. Apostar que otra sociedad es posible, realizable y conveniente es el camino por donde deben confluir los ideales, las utopías y los sueños de un mundo mejor.

Mario Piccoli.

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