Leo habló de todo desde el bunker de la Selección en Bilbao. Argentina, su adaptación a París y más.
«Siempre es una alegría venir acá. Lo venimos diciendo hace tiempo. Se ve a través de la tele, de las redes, que es un lindo grupo, que la pasamos bien. Venimos de ganar, eso ayuda a que sea de esta manera».
«No imaginaba lo que pasó despues de la Copa. La alegría después de tanto pelear… Conseguir algo con la Selección, después de muchos veranos tristes de pasarla mal, de perder finales… Fue un verano diferente. La felicidad fue completa. Y tenía pensado que todo siguiera de la misma manera como toda mi vida. Y en el medio pasó todo lo que pasó y fue duro. Fue un año difícil sinceramente. No fue fácil la adaptación. Después de toda la vida en un mismo lugar, no es fácil por la edad. Quizá más joven, queriendo, pero yo no lo pensaba…».
«Siempre dije que en Barcelona tenia todo. Me fui de chico. Viví más en Barcelona que en la Argentina. Estaba bien. No tenía pensado cambiar nada. La adaptación fue espectacular. Teníamos miedos que los chicos la pasaran mal con el cambio. Se adaptaron rápido con el cambio, el día a día. Para Antonela y para mí, fue difícil».
«Me acuerdo que el primer día del colegio fue terrible. Dijimos qué hacemos acá, qué pasó… Ellos unos fenómenos los tres. Tiago entiende la situación, se guarda las cosas, no dijo nada. Más allá de que extrañaba, se terminó adaptando rápido. Mateo igual, otro carácter. Hace relaciones más rápido. Y Ciro era la primera vez, el que menos nos preocupaba. Fue muy bien, eso tranquiliza mucho».
«Me tenía que acostumbrar a una manera de jugar. Acostumbrado toda la vida a jugar de una manera, llegar a un lugar donde se ve el fútbol de otra manera y con compañeros nuevos. Esto era todo nuevo. Encima empecé tarde porque llegué tarde al club. Después, un golpe en la rodilla. No terminaba de arrancar. En las vacaciones pensé que ya iba a pasar. Y me agarró el Covid. Me pegó muy fuerte. Síntomas como la mayoría, tos, dolor de garganta, fiebre, pero me dejó secuelas en los pulmones… Un mes y medio sin correr porque me había afectado. Asustarme no, pero te dicen tantas cosas que no me dejaban hacer nada. Arranqué antes de lo que me recomendaron. Fue peor. Por acelerado me perjudiqué. Quería arrancar, pero fue peor. Después cuando estaba medio ahí, pasó lo del Real Madrid en la Champions y eso nos mató. A mí, al vestuario, a París… Teníamos una gran ilusión por cómo fue el partido. Lo del Real Madrid lo sabía, lo viví desde cerca. Sabía que podía pasar, ellos de la nada te hacen un gol y te cambia el partido. Sabía que en esa cancha los primeros 15 te vienen encima y si pasa eso cambia el partido. Sabía que podía pasar y nos pasó a nosotros y a los otros equipos».
«Al ver la final de la Champions te da bronca de no poder estar ahí. No siempre el mejor la gana,. son situaciones, momentos puntuales, psicológicos, donde la agarra un equipo y el mínimo error te deja afuera. El que más preparado está para situaciones termina llegando. El Real Madrid, sin quitarle mérito, no era el mejor equipo de esta Champions y sin embargo le ganó a todos».