A partir del sorteo del martes 11 de marzo, el precio de la Quiniela Poceada Chaqueña aumentó considerablemente, pasando de 500 pesos a 750 pesos por cartón, lo que representa un incremento del 50%.
Este aumento supera ampliamente la tasa de inflación mensual, que ronda el 2%, y puede impactar negativamente en los apostadores, quienes ya enfrentan dificultades económicas debido al contexto inflacionario.
Este ajuste, aún no comunicado oficialmente por el gobierno del Chaco, que tiene el monopolio de las apuestas en la provincia a través de Lotería Chaqueña, podría generar descontento entre los jugadores habituales.
El próximo sorteo, previsto para este martes 11 de marzo, pondrá en juego una suma cercana a los 74 millones de pesos.
Muchos apostadores podrían verse disuadidos por el nuevo precio, lo que potencialmente reduciría la cantidad de personas que participan en el juego.
El nuevo costo podría resultar un «golpe al bolsillo» de aquellos que dependían de este tipo de apuestas como una forma de entretenimiento económico.
Si bien la Quiniela Poceada sigue siendo popular, el aumento podría llevar a una caída en la cantidad de apostadores, lo que afectaría no solo a los jugadores sino también a la recaudación provincial derivada del juego.
Fuente : Alerta Urbana