Las imágenes de un césped inundado y sin condiciones de disputar un partido serían cosas del pasado para La Bombonera, en donde el miércoles comenzaron las obras de drenaje que finalizarían en febrero y le permitirían a Boca Juniors evitar suspensiones de partidos como pasó en el compromiso contra Newell’s el 28 de noviembre por la fecha 23 de la Liga Profesional.
Aquella noche, el Xeneize debía jugar contra La Lepra, pero el terreno acumuló tanta agua que impidió la realización del encuentro. Fue en ese momento cuando las autoridades del club decidieron encarar los trabajos pertinentes una vez terminada la competencia.
Las obras iniciaron tres días después del último partido que el conjunto azul y oro jugó de local, con la goleada 8-1 ante Central Córdoba de Santiago del Estero, el sábado 11, en la previa de los festejos del “Día del Hincha de Boca Juniors”. También se arrancaron algunos trabajos en el predio de Ezeiza, ya que se retiró el césped sintético de la cancha principal, donde suele jugar la Reserva, para colocarlo en La Bombonera.