La científica pionera del estudio de la tecnología ARN mensajero que ahora desafía la cura del cáncer

Hay cosas que están fuera de discusión en la ciencia internacional, mucho más después de que la pandemia a muchas mentes relevantes y superdotadas del planeta las empujó, en vivo y en directo, al fragor de un trabajo científico desesperado para salvar a la humanidad.

Incluso a muchos de ellos los reconocimientos más importantes aún no les han llegado, ni ante la opinión pública, ni ante los pares. Muchas de estas descripciones le calzan perfecto a la bioquímica húngara Katalin Karicó, especializada en mecanismos mediadores de ARNm (ácido ribonucleico mensajero) , y actualmente vicepresidenta de la biotecnológica BioNtech.

Katalin resume lo mejor de las mentes brillantes y privilegiadas que saben equilibrar la sabiduría y la humildad. Por eso mismo pasará a la posteridad como la mujer científica que en plena pandemia advirtió -antes que muchos- que la tecnología de base genética de ARN mensajero iba a ser la herramienta fundamental, y más eficaz, para detener la transmisión del virus SARS-CoV-2 que provoca el COVID-19.

Ella supo esto desde el comienzo, y por eso se lanzó a la frenética búsqueda de la evidencia. Karicó tenía planes importantes de antemano para esta innovación de plataforma genética que llegó para quedarse. Ella estudiaba el potencial del ARN mensajero (ácido ribonucleico mensajero) para cánceres de distintos tipos y de otras enfermedades raras, severas e incurables. Inaugurando lo que se conocerá como la era de las terapias y vacunas personalizadas contra el cáncer.

Karikó fue fiel a su investigación pionera con la plataforma genética de ARN mensajero, como mecanismo que le enseñará a las células del organismo a pelear contra las enfermedades. Lo que más la entusiasma es que serán tratamientos accesibles para la gente y no para unos pocos. La comunidad científica fue escéptica en relación a la genética en vacunas. Karicó resistió y ganó sobre este punto.

Dejó su adorada Universidad de Pennsylvania donde se formó sólidamente como bioquímica, investigadora y profesora en los Estados Unidos- nada fácil para una mujer científica con familia e hijos-; y desde 2013 se mudó a la pharma alemana- en constante crecimiento- BioNtech para volcar todo su potencial; y actualmente considerado el mejor hub biotecnológico del mundo, liderado por el matrimonio Ugur Sahin y Özlem Türeci, pareja y fundadores de BioNTech.

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