Historias de vida que engrandecen el alma, la de un abuelo y su nieto y su gran unión.
Tras miles de reproducciones de un emotivo video, que circulaba en las redes sociales, en el que un abuelo desfilaba junto a su nieto el Día del Agente Penitenciario, en el patio de su casa.
Villa Robles (departamento Robles),
El Agente del Servicio Penitenciario Alberto Ibáñez se muestra orgulloso de su abuelo de 83 años, con quien convive y de quien heredó esta vocación.

Honorio Roger Pereira el abuelo) ingresó al Servicio Penitenciario a sus 26 años, labor que supo ejercer con dedicación y lealtad, durante varias décadas. Por esta razón, no dudó en acompañar a su nieto, desfilando a su par, el pasado 16 de julio. Ocasión en la que don Honorio lució orgulloso uno de los uniformes del joven agente, su nieto. Este hecho, sin lugar a dudas, lo llenaron de nostalgia y emoción, por tantos años ofrendados a la actividad Penitenciaria.
La vocación por esta tarea, no solo la sienten abuelo y nieto en la familia. Incluso uno de los hijos de don Honorio, Gustavo Pereira también es efectivo del Servicio Penitenciario Federal desde hace varios años. “Mi tío se encontraba de guardia ese día, por eso no desfiló con nosotros”, relató Alberto Ibáñez, el joven de 23 años que hoy cumple con su deber, como agente, en la Unidad 3 del Servicio Penitenciario Federal de Colonia Pinto, en el departamento San Martín. Es importante resaltar que se trata de tres generaciones, cobijadas en el mencionado penal. Entre todos los consejos y enseñanzas que Alberto Ibáñez recibió, las palabras que llevará siempre presentes son las que un día supo escuchar de su abuelo: “Tus compañeros serán tu segunda familia, y el Penal será tu segunda casa”.
Hoy, su abuelo se enorgullece al saber que el nieto lleva su misma vocación por delante. Fuente: Nuevo Diario