El jefe de Estado apuntó contra la oposición por el escándalo en el Ministerio de Salud y adelantó que denunciará al macrismo por el acuerdo firmado con el FMI. Anunció además que impulsará la creación de un tribunal limitará el poder de la Corte.
El presidente Alberto Fernández brindó su segundo discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Comenzó a las 12:08; terminó a las 13:54. Habló durante una hora y cuarenta y seis minutos.
La primera parte estuvo orientada a destacar la gestión frente a la pandemia de coronavirus. “Solo 10 días después de hablarles el año pasado, la OMS declaro una pandemia para la cual no teníamos vacunas. Se inició una crisis en la que el mundo debió aprender sobre la marcha, una crisis sanitaria que en el caso argentino coincidía con una economía escuálida, había un sistema de salud quebrado, dejaba vencer vacunas. Debíamos apagar un incendio sabiendo que otros se había acabado el agua”, dijo.
En un segundo tramo, Fernández se adentró en la pólémica que estalló hace 10 días por el vacunatorio VIP instalado en el Ministerio de Salud. Ese escándalo le costó el puesto a Ginés González García. “En el plan de vacunación, hay prioridades muy claras. Las reglas se deben cumplir. Si se cometen errores, la voluntad de este Presidente es reconocerlos y corregirlos de inmediato. Cuando se dijo que aquellas reglas habían sido transgredidas, me he encargado de recabar la información pertinente. Aún cuando en lo personal me causaran mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían”, introdujo.
“Ningún gobierno de la tierra se puede arrogar el privilegio de no cometer errores, pero todo gobierno sensible sí tiene la obligación de corregir esos errores para desterrar cualquier indicio de privilegio o falta de solidaridad”, agregó.
Y continuó: “No llegué a la Presidencia para ser sordo a las críticas bien intencionadas. Como tampoco llegué a la Presidencia para dejarme aturdir por críticas maliciosas que responden a intereses inconfesables de poderes económicos concentrados, que en ocasiones buscan sembrar la fractura, la polarización y discordia entre el Pueblo Argentino, profundizando las heridas que como sociedad cargamos”.
El jefe de Estado le dedicó un capítulo destacado a la deuda tomada por el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional. Adelantó que instruyó a lo abogados del Estado para iniciar una querella criminal contra “los autores de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales públicos de la historia”. También criticó a las autoridades del Fondo Monetario que accedieron a desembolsar USD 55 mil millones.