El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco sobre el sistema tributario argentino y propuso una serie de cambios que podrían impactar tanto en trabajadores en relación de dependencia como en monotributistas y empresas.
Las recomendaciones aparecen en el informe «Argentina: temas seleccionados», incluido dentro de la documentación técnica del programa vigente entre el organismo y el país. Allí, el FMI sostiene que el esquema impositivo argentino es «complejo, inestable y distorsivo», y considera necesaria una reforma integral para fortalecer la recaudación y sostener el equilibrio fiscal.
Uno de los puntos centrales del planteo es ampliar la base del Impuesto a las Ganancias para que vuelva a tributar una porción mayor de asalariados. Según el documento, tras los cambios aplicados en 2023, apenas el 1% de los trabajadores quedó alcanzado por ese impuesto. El objetivo que propone el organismo es regresar a niveles similares a los de 2019, cuando alrededor del 20% de los empleados pagaban Ganancias.
De acuerdo con el FMI, esa modificación permitiría sumar alrededor de 0,4 puntos del PBI en recaudación. Para lograrlo, se debería bajar el umbral salarial a partir del cual se empieza a tributar y simplificar el esquema de deducciones y escalas.
Otro de los cambios sugeridos apunta directamente al Monotributo. El organismo no plantea eliminarlo, pero sí «alinearlo» con el régimen general y con la carga que actualmente soportan los trabajadores autónomos. En términos prácticos, eso implicaría un incremento importante tanto en el componente impositivo como en los aportes previsionales que pagan los monotributistas.
El informe estima que esa modificación podría generar ingresos equivalentes al 1% del PBI.
Eliminar beneficios fiscales y regímenes especiales
Además, el FMI propone eliminar o reducir distintos beneficios fiscales y regímenes especiales. El organismo denomina a esos mecanismos «gasto tributario», ya que implican sectores o actividades que pagan menos impuestos o reciben tratamientos diferenciales.
Entre las medidas mencionadas aparecen:
- Recortar exenciones y beneficios en el IVA.
- Eliminar zonas libres de impuestos.
- Actualizar por inflación los impuestos a los combustibles y al tabaco.
- Fortalecer los impuestos provinciales sobre la propiedad.
- Simplificar el esquema de Ganancias para empresas.
En el caso del IVA, el FMI considera que eliminar ventajas impositivas podría aumentar la recaudación, aunque plantea mantener compensaciones para sectores vulnerables. También cuestiona la existencia de tratamientos especiales y zonas con beneficios fiscales.
Respecto de las empresas, el organismo recomienda fijar una alícuota uniforme del 30% para Ganancias y dejar atrás el esquema escalonado vigente, que hoy va del 25% al 35% según el tamaño o nivel de ingresos de cada firma. Según el reporte, el sistema actual puede incentivar maniobras de evasión y desalentar el crecimiento de compañías pequeñas.
En total, el FMI calcula que todas estas reformas podrían incrementar la recaudación en aproximadamente 3,3 puntos del PBI.
El planteo aparece en medio de un escenario complejo para el Gobierno nacional. La administración de Javier Milei sostiene públicamente que busca reducir la presión impositiva y eliminar tributos considerados distorsivos, como el Impuesto al Cheque e Ingresos Brutos. Sin embargo, la caída de la recaudación y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal limitan el margen para aplicar rebajas tributarias de gran magnitud.
De hecho, el propio Gobierno asumió ante el FMI el compromiso de presentar este año una propuesta de reforma tributaria integral.
En ese contexto, las recomendaciones del organismo abren un debate sobre cómo aumentar los ingresos fiscales sin profundizar el impacto sobre trabajadores, profesionales independientes y empresas, en una economía que todavía muestra señales de fragilidad.