¿Qué se viene hacia adelante? Altas fuentes confirman que seguirá habiendo una disposición de la Casa Rosada para hacer anuncios dosificados, una marca registrada en el manual de estilo libertario. La semana que viene habrá medidas de relevancia en el Boletín Oficial. “Tampoco nos quedan muchos anuncios más porque la mayoría de las balas las consumimos el año pasado. Pero queda espacio en la recámara”, indican.
Es por eso que en la mesa chica libertaria esperan que el desempeño en los mercados haga lo suyo y ayude a transitar los próximos meses antes de las elecciones en octubre. “No hay mejor política pública que la que es palpable para las personas”, dicen los libertarios en referencia a la compra irrestricta de dólares al tipo de cambio oficial por parte de particulares.
Como contraparte, el levantamiento casi total del cepo (y la posterior suba del dólar oficial en niveles similares a los que tenían los financieros) hace que el Gobierno esté atento a cómo pueda repercutir en la dinámica de precios. Milei fue sintético al respecto ayer ante Neura, en donde se refirió a las primeras remarcaciones de precios que hubo y aseguró -en palabras mucho más severas- que esos empresarios y comerciantes no podrán vender sus productos con un nivel de precios más alto.
En el itinerario libertario solo quedan dos actividades claras. Una de ellas es la conferencia de prensa que dará el vocero presidencial Manuel Adorni, quien hoy estuvo con Patricia Bullrich en una actividad de campaña por el barrio porteño de Recoleta. Allí podría ser el único escenario en el que el gobierno nacional pueda colar alguna cuestión en la agenda. Luego se vendrá el fin de semana largo por Semana Santa y los funcionarios oficiales admiten que van a aprovechar para “bajar un cambio” después de los últimos días, ya que no tiene sentido incidir en días de bajo consumo de noticias.
En tanto, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, asistirá mañana a las 14.30 horas al Congreso Nacional para brindar el informe de Gestión N.º 142, en donde hará un repaso de las últimas medidas anunciadas por la administración libertaria (al menos desde noviembre, su última comparecencia) y responderá preguntas de los diputados nacionales de la oposición. Su oficina recibió más de 4000 preguntas de los legisladores nacionales, de las cuales 100 están relacionadas con $LIBRA la criptomoneda que Milei difundió a través de las redes sociales.
Justamente, ese episodio fue el traspié comunicacional más fuerte al que el Gobierno tuvo que transitar durante los últimos tres meses. Además del hecho en sí, la acción fue hecha por el mismo Presidente; y los coletazos que buscó propiciar la oposición fueron direccionados a la otra accionista del gobierno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Fue tal la sensibilidad del caso que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, intervino especialmente la semana pasada para evitar que el peronismo proponga llamarla para que hable del caso ante el Congreso. En su lugar, se acordó que se sancionaran la interpelación a Francos, a los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y al titular de la Comisión Nacional de Valores, Roberto Silva.