Un nuevo informe nacional de la prueba Aprender revela un dato preocupante sobre la realidad escolar en la provincia de Chaco: el 46% de los alumnos de sexto grado manifestó haberse sentido discriminado alguna vez en el ámbito escolar.
Los motivos: apariencia, gustos e identidad
Entre las principales causas señaladas por los propios estudiantes aparecen el aspecto físico, los gustos personales y la identidad de género. Estas formas de exclusión y maltrato reflejan dinámicas de bullying y violencia simbólica que siguen presentes en las aulas, a pesar de los avances en políticas de inclusión y convivencia.
Un entorno que contiene, pero no alcanza
El mismo informe también muestra que muchos estudiantes reconocen sentirse contenidos por sus docentes y compañeros. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para frenar situaciones de agresiones, burlas y discriminación, que afectan tanto el bienestar emocional como el rendimiento académico de los chicos y chicas.
¿Cómo debería actuar la escuela?
Especialistas en educación y psicología infantil coinciden en que las escuelas deben reforzar su rol activo como espacios de cuidado, inclusión y prevención. Capacitación docente, protocolos claros de intervención ante casos de bullying y programas de educación emocional y respeto por la diversidad son algunas de las claves para construir una convivencia más saludable.