Alud en Bariloche: El relato de los huéspedes

Luego de registrarse intensas precipitaciones de lluvia durante más de 36 horas, el lunes por la tarde un alud de barro y piedras afectó a un hotel de la ciudad de San Carlos de Bariloche y provocó una tragedia: un turista uruguayo de 78 años murió y tres mujeres resultaron heridas. Además, hay dos personas desaparecidas.

El incidente ocurrió minutos después de las 18 del lunes dentro del complejo turístico Villa Huinid, que cuenta con dos hoteles y varias cabañas ubicados entre las avenidas Bustillo y Pioneros, a 2,5 kilómetros del centro de la ciudad. Un bloque de barro, ramas y piedras se desprendió desde la parte central del predio e ingresó al hotel Bustillo, situado en la parte baja del terreno, cerca del lago Nahuel Huapi. Desde el hotel informaron que el alud afectó tres habitaciones y algunos sectores comunes.

La empresa propietaria del complejo ejecutaba la construcción de un tercer hotel en la parte central del terreno, desde donde comenzó el deslave. Se cree que el movimiento de tierra y la extracción de árboles podría haber originado el desplazamiento, que llegó hasta el edificio. En ese momento, el establecimiento hotelero tenía un 75% de ocupación: había cerca de medio centenar de personas.

“El barro ingresó por una habitación y avanzó por los pasillos del hotel, hasta llegar cerca del spa”, dijo uno de los turistas que, apesadumbrado, observaba el trabajo de los rescatistas. En diálogo, otros dos huéspedes relataron su experiencia: “Estábamos en la habitación, la 116, mirando tele y escuchamos un estruendo. Salimos a mirar y vimos que estaba todo lleno de tierra, así que fuimos a la salida de emergencia en la otra punta del hotel”.

Alfredo Blanco es el marido de una de las mujeres heridas. En su caso, contó al medio Bariloche 2000 que estaba con parte de su familia a punto de salir a recorrer la ciudad cuando los sorprendió el alud. “Primero no sabíamos, no entendíamos lo que pasaba, como que algo fuerte cayó y veo tierra sobre la escalera”, dijo. En ese instante, su esposa y sus hijas se encontraban dentro del hotel por lo fue desesperado a buscarlas.

A su mujer la ubicó en el entrepiso: “Cuando estaba subiendo a la habitación vino toda esa avalancha de tierra, troncos y piedra. A ella la envolvió y la tiró”. Luego, se enteró de que sus hijas ya habían escapado por otro lado y se tranquilizó. Blanco dijo con alivio que se trató de “una desgracia con suerte”, pero igualmente el shock sigue: “Mis hijas casi no durmieron anoche porque hay una sensación de pánico todavía”.

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