Murió Luis Chitarroni. El editor y narrador argentino falleció hoy a los 64 años por problemas del corazón. Sus restos serán velados en la Biblioteca Nacional a partir de hoy. Como escritor publicó las ficciones El carapálida (novela, 1997), Peripecias del no: diario de una novela inconclusa (novela, 2007) y La noche politeísta (cuentos, 2019), y los ensayos Siluetas (1992), Mil tazas de té (2008), Breve historia argentina de la literatura latinoamericana (a partir de Borges) (2019) y Pasado mañana (2020).
Como editor trabajó en Editorial Sudamericana, donde publicó a Fogwill, Ricardo Piglia y Gustavo Ferreyra, entre otros autores, y en el sello independiente La Bestia Equilátera. Narrador, editor, crítico, ensayista, pero sobre todo: lector. Este enciclopedista y erudito sin alardes nació en Buenos Aires en 1958 e inició su carrera como colaborador y redactor de críticas literarias en revistas y medios.
“Muere un genio de la lectura, el lector total, quizá nuestro erudito mayor”, le dice Jorge Fernández Díaz, escritor y periodista, a Infobae Cultura. “Alguien que heredó además el oficio de la edición de dos leyendas: Francisco Porrúa y Enrique Pezzoni. Fue mi editor y mi compinche en los tiempos de la vieja Sudamericana, y leí con mucha emoción su elogio para que ingresara en la Academia Argentina de Letras”.
Efectivamente, tres años atrás ingresó en la Academia Argentina de Letras. Además, fue dos veces jurado del Premio Konex en la categoría Letras. “Luis estaba muy contento por participar de nuestras tertulias literarias, pero sus problemas de salud le impidieron asistir a muchas de ellas. Fue el editor de Piglia, Fogwill, Aira, Guebel, Guzman, María Martocia, María Negroni, Ana María Shúa y tantos más. Era un autodidacta, un nuevo Borges crítico, y no tenía prejuicios con los géneros ni con las personas. Su muerte es perdida enorme y dolorosa”, agrega Fernández Díaz.