El fenómeno El Niño ya se encuentra activo y continuará intensificándose durante los próximos meses, con capacidad para alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta. En la Argentina, la atención está puesta principalmente sobre el Litoral y la Cuenca del Plata, donde aumentaría el riesgo de precipitaciones por encima de los valores habituales durante la primavera y el verano.
El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicó que las condiciones oceánicas y atmosféricas son consistentes con una fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Además, los modelos estiman una probabilidad cercana al 100% de que esta fase se mantenga durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), en tanto, anticipó que se está desarrollando un episodio fuerte y que su influencia dominará buena parte de los patrones climáticos globales entre agosto y octubre . El organismo proyectó temperaturas superiores a lo normal en la mayoría de las regiones continentales y cambios significativos en la distribución de las lluvias.
El escenario también está condicionado por las temperaturas excepcionalmente elevadas de los océanos y por el calentamiento global. El cambio climático no origina El Niño, que es un fenómeno natural, pero eleva la temperatura de base del planeta y puede amplificar algunos de sus impactos, como las olas de calor, las lluvias intensas y los eventos meteorológicos extremos.
«El Niño ya no está a la vuelta de la esquina, sino que ha entrado en casa y ha subido la calefacción», advirtió el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, quien sostuvo que el fenómeno se desarrolla sobre un planeta ya afectado por temperaturas récord, incendios forestales y mares inusualmente cálidos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) también prevé que El Niño continuará fortaleciéndose hasta finales de 2026. El organismo calculó una probabilidad del 97% de que persista durante los primeros meses de 2027 y estimó en un 81% las posibilidades de que alcance la categoría de «muy fuerte» entre octubre y diciembre.
El Niño en Argentina: las regiones bajo mayor vigilancia
Los efectos del fenómeno no serán iguales en todo el territorio nacional. Históricamente, los episodios de El Niño suelen favorecer condiciones más húmedas de lo normal en el sudeste de Sudamérica, aunque su impacto depende de la intensidad, la duración y la interacción con otros factores oceánicos y atmosféricos.
En la Argentina, las principales áreas bajo seguimiento son el Litoral y las provincias que integran la Cuenca del Plata: Chaco, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. Las previsiones oficiales advierten que durante la primavera y el verano 2026-2027 podría crecer el riesgo de precipitaciones abundantes, anegamientos e inundaciones urbanas y rurales.
La perspectiva de lluvias superiores a los valores normales no significa que lloverá constantemente ni permite anticipar tormentas puntuales con varios meses de anticipación. Los pronósticos estacionales expresan probabilidades para un período amplio y deben complementarse con los alertas y previsiones de corto plazo.
Preocupación por los ríos de la Cuenca del Plata
Otro de los puntos de atención es el comportamiento de los grandes cursos de agua. Una sucesión de lluvias intensas sobre las cuencas superiores podría provocar crecidas en los ríos Paraná, Paraguay, Uruguay e Iguazú y aumentar la vulnerabilidad de las localidades ribereñas.
Ante ese escenario, organismos nacionales y provinciales comenzaron a coordinar medidas preventivas y protocolos de respuesta. El Instituto Nacional del Agua mantiene un sistema permanente de diagnóstico y pronóstico hidrológico para detectar de manera temprana crecidas o bajantes pronunciadas en los principales ríos de la Cuenca del Plata.
Las autoridades aclararon, sin embargo, que El Niño no implica automáticamente la ocurrencia de inundaciones. El nivel final de los ríos dependerá de la cantidad, la frecuencia y la ubicación de las precipitaciones que se registren durante los próximos meses.
Qué es el fenómeno El Niño
El Niño es la fase cálida del ciclo conocido como El Niño-Oscilación del Sur. Se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial central y oriental presentan temperaturas superiores a las normales y los vientos alisios se debilitan, lo que modifica la circulación de la atmósfera y altera los patrones climáticos en distintas partes del mundo.
Se trata de un fenómeno natural que suele aparecer cada dos a siete años y puede durar entre nueve y doce meses. Sus efectos varían de un episodio a otro: incluso un evento muy fuerte no genera las mismas consecuencias en todas las regiones ni garantiza que se cumplan todos los impactos históricamente asociados.
En el caso argentino, los organismos meteorológicos y de emergencia continuarán siguiendo su evolución debido a la posibilidad de lluvias más abundantes durante la primavera y el verano, especialmente en las provincias del Litoral y la Cuenca del Plata.