Concluidas las dos semanas de receso de invierno en la justicia, los tribunales se reactivan con la expectativa de la postergada resolución en la causa Hotesur-Los Sauces y la la continuidad de la jueza de Casación Ana María Figueroa, que cumplirá el 9 de agosto 75 años.
Es que el lunes se reanudará la actividad tras el receso que impuso la feria de invierno. Pero, en especial en esta oportunidad, cualquier cosa que suceda será leída en clave política: el 13 de agosto serán las elecciones PASO y en octubre será el turno de las generales para elegir al próximo presidente de los argentinos. Todas los pronósticos, sin embargo, auguran que el elegido saldrá de un balotaje. Los jueces viven la expectativa de la elección como el resto de los ciudadanos: sin saber quién puede ganar.
Es lo mismo que se escucha en el establishment. “Patricia Bullrich es todo una incógnita y Javier Milei… bueno ¡Milei!”, razona un caminador de Comodoro Py 2002. Pero nadie puede confiar ni en las encuestas ni en los vaticinios. En el medio de esos dilemas, las causas siguen abiertas o, depende el caso, cerradas.
Los dos expedientes, unificados, llegaron a juicio oral y el tribunal que preparaba el debate, con prueba en marcha, decidió a fines de noviembre del 2021 que no habría juicio: por dos votos a uno, se resolvió que todos los imputados debían ser sobreseídos. El argumento fue que no había lavado de dinero porque la plata estaba bancarizada y porque cuando los hechos comenzaron no era punible el autolavado. La fiscalía apeló. Dijo que se trató de una decisión arbitraria. “Son hechos muy graves en los que están involucrados funcionarios públicos. La Fiscalía se vio privada de representar a la sociedad en un juicio oral”, se advirtió.