Córdoba es otra de las capitales que tendrá que restringir la circulación por la cantidad de casos de coronavirus, de acuerdo con el DNU de la Nación. Sin embargo, la medida fue rechazada por algunos sectores que se ven perjudicados, como los bares y restaurantes, que desafiaron con seguir con las puertas abiertas.
«Hicimos una reunión virtual entre los ocho integrantes oficiales de la cámara, mediante un grupo con más de 230 bares de Córdoba, y se decidió abrir por voto mayoritario. Es decir que fue democrático y no una disposición exclusivamente de la cámara», explicó el vocero de la Cámara de Bares y Restaurantes de Córdoba, Luciano Sincichen a Cadena 3.
El regreso a fase 1 aplica a seis departamentos cordobeses y los locales gastronómicos sólo habilitan a trabajar con la modalidad take away o delivery hasta el 26 de octubre.
«No entendemos por qué el Gobierno nacional, provincial y municipal deciden quiénes pueden trabajar y no en este país», agregó el empresario.
Sinich desafió además los controles que implementará el Gobierno de Córdoba. «Tenemos que pagar servicios, salarios y gastos personales», recalcó el vocero de la cámara gastronómica y desafío a las autoridades provinciales: «Que pague el costo político el intendente (Martín Llaryora) y el gobernador. Que nos quiten los cartones habilitantes y nos metan presos».
A la par de los bares, gimnasios y natatorios que también están afectados por las restricciones también rechazaron las medidas.