Este martes por la tarde, se dio inicio a la Misión Colombia con el despegue de un Hércules C-130 y un Embraer ERJ 140, ambos pertenecientes a la Fuerza Aérea Argentina. A través de ellos, personal y medios del Ejército Argentino partieron rumbo a Colombia, para prestar ayuda humanitaria aportando capacidades de captación, potabilización y distribución de agua por medio de una planta de ósmosis inversa; así como apoyo logístico de comunicaciones para emplear como redundancia de los sistemas instalados en los hospitales de la zona.
Además, se integrará un puesto de producción y distribución de alimentos con cocina de campaña, que contará con un aprovisionamiento de 4.000 soluciones alimenticias para asegurar el autoabastecimiento del contingente argentino y, de ser necesario, repartir a la población cercana.
Los medios de la Fuerza Aérea Argentina arribaron de manera escalonada, tocando pista en el aeropuerto de Quibdó-Chocó a las 09.40 h argentina (Embraer) y cerca del mediodía, el Hércules C-130, con el material pesado para materializar el apoyo aceptado por Colombia.
Entre la carga se destaca una cocina de campaña, una planta potabilizadora de agua y el resto del material de apoyo logístico, mientras que el contingente está integrado por 32 efectivos que estarán abocados a la misión de apoyo y operación del material.
Este arribo es la culminación de un arduo proceso desde el punto de vista sanitario y también logístico, que comenzó una semana atrás. Desde el mismo momento en que nuestro país puso ayuda a disposición, comenzaron las tareas de alistamiento preventivas, realizando una verificación inicial de la posible carga a movilizar en la I Brigada Aérea de El Palomar, a la espera del cumplimiento de los procesos diplomáticos y las autorizaciones y permisos necesarios para el traslado aéreo.
En paralelo, el personal seleccionado comenzó con la importante fase sanitaria previa, completando una preparación sanitaria específica requerida para operar en región tropical, la que incluyó vacunación, cuarentena, y medidas preventivas frente a enfermedades como la malaria.
El contingente argentino tendrá como centro de operaciones la ciudad de Quibdó, en el departamento del Chocó, una de las zonas mayormente afectadas por el terremoto de magnitud 7,4. Se trata de un ambiente operativo especialmente complejo por su aislamiento geográfico, densidad selvática, precipitaciones intensas, elevada humedad y limitaciones de infraestructura vial para el transporte. La ciudad se encuentra además a orillas del río Atrato, una vía fundamental para acceder a numerosas comunidades de la región.
La operación es coordinada por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, bajo supervisión del Ministerio de Defensa, y se desarrollará en articulación con las autoridades colombianas a través de los canales diplomáticos correspondientes, como el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que canaliza los requerimientos y coordina la asistencia con el país receptor, de acuerdo con las necesidades identificadas en el terreno.
El personal de las Fuerzas Armadas será el único contingente nacional desplegado para brindar asistencia humanitaria en Colombia, y concentrará las capacidades aportadas por nuestro país para apoyar la respuesta a la emergencia.