Jugaba al handball, practicaba artes marciales y, según sus vecinos, era “dulce y sociable”. Esos son algunos detalles de la vida de Umma Aguilera, la nena de 9 años e hija de un custodio de la ministra de Seguridad que fue asesinada por cuatro delincuentes de un tiro en la nuca en la localidad de Villa Centenario. Sus restos fueron velados desde las primeras horas de este martes en Banfield y, hacia las 15, fueron trasladados al cementerio de Lomas de Zamora: una caravana de autos y una multitud de policías, vecinos y allegados, que acompañaron a pie y en bicicleta, fueron los custodios del féretro las tres cuadras que duró el doloroso recorrido.
Pasaron por el sepelio la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el jefe y subjefe de la Policía Federal, los comisarios generales Luis Alejandro Rollé y Mariano Giuffra, respectivamente.
El crimen ocurrió este lunes por la mañana. La nena fue baleada cuando salía de su casa de Villa Centenario junto a sus padres, ambos integrantes de la Policía Federal. Su papá, Eduardo Adrián Aguilera (42) es parte de la custodia de la ministra de Seguridad y la madre, María Eugenia Rodríguez Álvarez, integra el área de Policía Científica. De acuerdo con lo que trascendió, la llevaban al médico cuando fueron interceptados por ladrones armados.
La nena recibió un disparo en la nuca y otro en la mano mientras se encontraba en el asiento trasero del Ford Ka gris de su papá. Cuando aun el policía no había llegado a la calle, un auto Toyota Corolla negro le interrumpió el paso y dos delincuentes bajaron armados. Luego, se aproximaron con intenciones de robo, de acuerdo a lo que quedó registrado por una cámara de seguridad de la cuadra. En ese momento, el custodio Aguilera aceleró para huir, pero los asaltantes dispararon hacia la parte trasera del vehículo.
Umma falleció en el hospital Churruca horas después y por el crimen hay un detenido, Patricio Valentín García, de 22 años, pero todavía son tres los prófugos.
Mientras tanto, este martes, poco después de las 9, comenzaron a llegar familiares y allegados para acompañar a los padres de la niña en el último adiós. La escena de silencio que rodeó a la casa velatoria “Banfield” se vio abruptamente interrumpida por el grito desgarrador de un hombre ante la impotencia por el crimen. En medio de la bronca y la falta de respuestas por el hecho, golpeó el capot de una combi estacionada y rompió el llanto. Luego, fue consolado por un grupo de mujeres, también familiares de la víctima.
Poco después llegó a la sala velatoria la cúpula de la Policía Federal, liderada por el propio comisario general Luis Alejandro Rollé, jefe de los padres de la nena asesinada.
Hacia las 11.30 llegó al velatorio la ministra Bullrich. Cuando se bajó de la camioneta oficial saludó a los vecinos y dijo que no iba a hablar con los medios. Estuvo algunos minutos acompañando a la familia y luego se retiró. Mientras se alejaba de la casa de sepelios se escuchó un pedido de justicia por parte de los asistentes al velorio.
“Se está atrás de los asesinos, esa es la tarea más importante y fundamental que se está realizando en este momento”, dijo Bullrich esta mañana en una entrevista con radio Urbana Play. También, en la puerta de su domicilio, al ser consultada por distintos medios de prensa, la ministra ratificó que ya tiene “todos los datos de las personas que participaron” y afirmó que están siendo buscados “uno por uno”.
La funcionaria descartó que el crimen haya tenido alguna motivación distinta al robo, al ser consultada sobre si podía tener relación con la tarea de custodio del padre de la víctima.