Terremoto en Colombia: ya son al menos 164 los muertos y continúa la búsqueda de sobrevivientes

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes el occidente de Colombia ya dejó al menos 164 muertos, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando entre edificios derrumbados y viviendas destruidas en busca de sobrevivientes. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que avance la remoción de escombros.

El sismo se produjo a las 7.34 del lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y provocó graves daños principalmente en Cali, Pereira, Manizales y otras localidades del centro y occidente colombiano.

Durante la madrugada de este martes, rescatistas, policías, militares y voluntarios continuaron las tareas con maquinaria pesada y también de manera manual para intentar localizar a personas atrapadas. Cali y Pereira aparecen entre las ciudades más castigadas por el desastre.

En Cali, las últimas cifras recopiladas por Reuters daban cuenta de al menos 85 fallecidos , además de numerosos edificios destruidos o con riesgo de derrumbe. Parte de un hospital sufrió un colapso que dejó pacientes atrapados y obligó a atender a unas 600 personas en la calle.

En Pereira, capital de Risaralda, las autoridades reportaron 66 muertos y severos daños estructurales. El aeropuerto de la ciudad también resultó afectado: imágenes verificadas mostraron partes del cielorraso desprendiéndose durante el movimiento sísmico. Otras 13 víctimas fatales fueron informadas en Chocó, cerca del epicentro.

Miles de viviendas y edificios afectados
Los primeros relevamientos oficiales daban cuenta de 1.575 viviendas dañadas, 37 completamente destruidas y 61 edificios derrumbados , además de afectaciones en centros sanitarios, establecimientos educativos y carreteras. Las operaciones de varios aeropuertos también fueron suspendidas mientras se realizaban inspecciones de seguridad.

En Manizales, el terremoto provocó además daños en una de las torres de su histórica catedral. En las áreas más comprometidas, las autoridades mantienen la advertencia de no ingresar a construcciones afectadas ante el riesgo de nuevos derrumbes y réplicas.

La emergencia también golpeó con fuerza al sistema sanitario. Además de los daños registrados en Cali, distintos establecimientos debieron evacuar pacientes o reorganizar la atención debido a problemas estructurales.

Toques de queda y refuerzo de la seguridad
El desastre obligó además a reforzar la seguridad ante denuncias y temores de saqueos. Cali y Pereira dispusieron toques de queda , mientras el Gobierno colombiano anunció el despliegue de alrededor de 1.000 integrantes de las fuerzas de seguridad hacia Cali.

La capital del Valle del Cauca recibió también refuerzos especializados para las tareas de búsqueda y rescate. La Alcaldía de Cali informó el envío de 92 rescatistas adicionales , mientras Bogotá puso a disposición otros 100 integrantes de su Cuerpo Oficial de Bomberos para colaborar en las ciudades que determine el Gobierno nacional.

En Bogotá, en tanto, no se registraron daños estructurales graves. Las autoridades de la capital mantuvieron activo el sistema de emergencias y realizaron inspecciones preventivas después del terremoto.

Una emergencia que todavía puede agravarse
El presidente Abelardo De La Espriella , quien asumió el cargo apenas días antes del terremoto, declaró la emergencia nacional y puso en marcha la respuesta estatal para asistir a las regiones afectadas.

La prioridad continúa puesta en encontrar sobrevivientes. Los equipos de emergencia trabajaron durante toda la noche en Cali, Pereira y otras ciudades, mientras persiste la preocupación por las personas que permanecen atrapadas o desaparecidas.

Con amplias zonas todavía bajo evaluación y dificultades para acceder a algunos sectores, el balance del terremoto continúa siendo provisorio y las autoridades esperan que la magnitud completa de los daños pueda conocerse a medida que avancen las operaciones de rescate.

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