Sáenz Peña – Miércoles por la tarde. Un hecho tan inusual como inquietante sacudió la tranquilidad de la ciudad cuando la policía fue alertada por la presencia de un ataúd debajo de un árbol, en la intersección de Avenida 2 y calle 27, pleno centro de Sáenz Peña.
Al llegar al lugar, los efectivos constataron la veracidad de la denuncia: se trataba de un cajón mortuorio de pequeño tamaño, abierto y vacío en su interior, aparentemente destinado a un nicho.
El fiscal en turno fue puesto en conocimiento de la situación y ordenó la intervención del Gabinete Científico del Poder Judicial. El Licenciado Daroca se presentó en el lugar para realizar las tareas periciales correspondientes. Una vez finalizadas las diligencias, personal de la División Bomberos trasladó el ataúd en el móvil tanatológico hasta la morgue del Hospital “4 de Junio” para su resguardo.
Asimismo, por orden de la magistratura interviniente, se hizo presente la División Investigaciones de Sáenz Peña, a fin de recolectar material fílmico de las cámaras de seguridad cercanas que puedan aportar datos al caso.
Según el examen realizado por el profesional judicial, el cajón no presentaba signos de uso y contenía en su interior todos sus elementos de ensamblaje, como tornillos y chapas de soldadura.
Horas después, un hombre se presentó ante las autoridades indicando que trabaja en la fabricación de cajones para una funeraria local y que había dejado el ataúd debajo del árbol porque no tenía espacio físico donde guardarlo en ese momento.
Aunque el hecho no constituyó un delito, generó gran conmoción entre vecinos y transeúntes, por la rareza de encontrar un ataúd en plena vía pública.
El objeto fue retirado del lugar y el caso quedó oficialmente aclarado.