Con 15 millones de dólares en el medio, y otros 2 millones por objetivos, River y Tigres de México terminaron las negociaciones por el atacante y este, finalmente, jugará en el equipo de Coudet.
Según el comunicado emitido por el Millonario, Correa pasará a hacerse la revisión médica en las próximas horas y luego firmará su contrato formal.
El gran anhelo del cuerpo técnico y la dirigencia de River se concretó luego de una extensa novela en la que no se ponían de acuerdo en el monto y las formas de pago; sin embargo, esto se resolvió y el exjugador de San Lorenzo volverá a jugar en el fútbol argentino.
Por su parte, el rosarino también puso su grano de arena para llegar a River, aunque no de la mejor forma. Su contrato se extendía hasta 2027 en Tigres, no se presentó a la pretemporada actual y se despidió de sus compañeros incluso antes de que existiese un acuerdo entre los clubes, lo que generó una ola de críticas en México.
Cabe destacar que Correa y su familia no tenían intenciones de quedarse en México. La esposa del jugador fue amenazada en reiteradas ocasiones cuando se conoció la posible salida del delantero, lo que terminó siendo un fuerte motivo para su regreso al país.