Por los altos costos, los egresados podrían quedarse por primera vez sin poder visitar el cerro Catedral

La cuenta regresiva para el arribo de los primeros contingentes estudiantiles a Bariloche se agota y la ciudad prepara su logística para recibir a uno los segmentos más potentes del rubro. Sin embargo, los principales operadores del sector analizan con preocupación la posibilidad de que, por primera vez en la historia, los aumentos podrían poner en jaque una de las excursiones más tradicionales de la ciudad sureña.

Bariloche se transformó en un ícono del segmento joven debido a que cuenta con infraestructura que fue creada especialmente para recibir a los estudiantes que terminan el secundario. Hoteles con pileta y vista al lago, las discotecas más modernas con las fiestas temáticas más diversas y las excursiones más divertidas hicieron que el destino sea el predilecto para los estudiantes.

Sin embargo, dentro de esas actividades de esparcimiento, se incluían las clases de “bautismo” en las pistas del cerro Catedral, donde los visitantes realizaban sus primeras maniobras sobre tablas en el manto blanco del centro invernal.

Esa posibilidad hoy, está en duda. Los valores para el sector estudiantil pasaron de $6000 en 2022 a $30.000 para la temporada que aún no comienza, es decir que aumentaron un 400 por ciento.

Además, el valor para los peatones pasó de $1500 a $8000. El cuadro tarifario fue publicado por la empresa concesionaria de la montaña Catedral Alta Patagonia (CAPSA) y, establece, para el turismo convencional, aumentos que rondan el 192 por ciento.

El presidente de la Asociación de Turismo Estudiantil de Bariloche (ATEBA), Daniel García, aseguró que el aumento para el sector “es descomunal e inadmisible”. A partir de la difusión de los valores, los principales operadores acudieron a las autoridades locales, regionales y nacionales para “lograr un consenso y garantizar la práctica de la actividad”. Por ahora, no hubo resultados.

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