Cristina Kirchner fue condenada esta tarde a 6 años de prisión en la causa Vialidad por defraudación al Estado, pero, de todos modos, la Vicepresidenta no irá a la cárcel. En principio, porque por su cargo tiene fueros de inmunidad de arresto y para que se los quiten debe pasar por un juicio político. Pero, además, porque para que una eventual detención se concrete, la sentencia debe quedar firme para que comience a cumplirse y, para eso, debe pasar por otras instancias judiciales.
A eso se suma que en este expediente la ex presidenta nunca tuvo prisión preventiva. Y en sus alegatos, los fiscales federales Diego Luciani y Sergio Mola no solicitaron la detención de la titular del Senado cuando pidieron que sea condenada a 12 años de prisión y a inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Al ser la condena de cumplimiento efectivo, quedará firme y en condiciones de ejecutarse cuando pase por dos instancias judiciales más. Primero, la Cámara Federal de Casación Penal y, en segundo lugar, por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.