«Hoy ya estamos a punto de repartir todo», dijo a Télam Graciela Sosa, quien junto a su esposo Silvino repartieron en distintos comedores y merenderos las donaciones recibidas durante la colecta solidaria.A pocos días del inicio de los alegatos en el juicio a los ocho rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, sus padres, Graciela y Silvino, repartían en distintos comedores y merenderos las donaciones recibidas durante la colecta solidaria realizada el miércoles en Dolores, al conmemorarse el tercer aniversario del crimen.
«Hoy ya estamos a punto de repartir todo», dijo a Télam Graciela Sosa, quien junto a su esposo realizan esta tarea solidaria en la ciudad de Dolores, donde se alojan y permanecerán hasta que finalice el juicio por el asesinato de Fernando.
Uno de los lugares que recibió la donación de alimentos no perecederos y demás artículos que fueron recolectados en el acto del 18 en el Anfiteatro de Dolores fue el merendero «El Maracaná», de esa ciudad, al que la pareja asistió para dejar los donativos.